La boda entre Taylor Swift y el astro de la NFL Travis Kelce promete ser uno de los eventos mediáticos más grandes del año. Y antes de llegar al altar, la cantante ha decidido vivir una experiencia tan global como su música. Se tratan de varias despedidas de soltera en distintos países , organizadas por sus amigas más cercanas y damas de honor.
Según informó The US Sun, Swift y su círculo íntimo llevan semanas preparando entre tres y cuatro escapadas especiales , concebidas no solo como celebraciones, sino como espacios para fortalecer amistades, relajarse y disfrutar juntas de la anticipación del gran día. La idea es convertir cada viaje en un momento significativo de este proceso. Lejos del ruido mediático y en escenarios que marcan etapas importantes en la vida de la artista.
Destinos con significado personal para Swift
Los viajes incluirían algunos de los lugares favoritos de la intérprete de All Too Well: Nashville , ciudad donde forjó su carrera; Nueva York , refugio constante en los últimos años; Italia , que siempre ha inspirado su estética y narrativa; y Bahamas , un destino ideal para desconectarse por completo. En cada sitio se planean fines de semana privados, experiencias temáticas y momentos de planificación, siempre en entornos relajantes y exclusivos.
Una organización liderada por su círculo más cercano
Las amigas de Swift -entre ellas Selena Gomez, Gigi Hadid, Sophie Turner y Brittany Mahomes - han estado completamente involucradas en los preparativos. También participa Donna Kelce , madre del jugador, quien ha asumido un rol activo en la logística, reflejando la cercanía entre ambas familias. Las reuniones virtuales, mensajes y llamadas han sido constantes, demostrando el compromiso del grupo por convertir esta etapa en algo inolvidable.
Una fuente cercana reveló que el objetivo es simple: “ divertirse, compartir tiempo juntas y disfrutar del proceso , combinando celebración y planificación en lugares hermosos donde puedan relajarse y conectarse”.
La boda: un evento que podría no ser tan íntimo
Swift y Kelce se comprometieron en agosto, después de dos años de relación. Aunque inicialmente se pensó en un matrimonio íntimo, la propia Taylor expresó que quería una celebración a gran escala. Entre los lugares que evalúan están el Ocean House Hotel en Rhode Island, Blackberry Farm en Tennessee y la opción de realizar una ceremonia adicional en una isla privada .
Lo que sí está claro es que la boda será tan comentada como sus despedidas: elegante, mediática y cuidadosamente planificada.