Sophie Grégoire abrió una ventana honesta a su vida personal después del divorcio de Justin Trudeau, con quien estuvo casada durante 18 años. En una íntima conversación para el pódcast Arlene Is Alone, publicada el 12 de noviembre, la comunicadora habló sobre su proceso emocional, la exposición mediática y el impacto de la reciente relación de su exesposo con Katy Perry , una noticia que ha acaparado titulares internacionales.
Una reacción humana en medio del escrutinio público
Al abordar directamente cómo ha vivido ver a Trudeau iniciar una relación con una figura de alto perfil como Perry, Sophie fue clara: sentir es inevitable. “Somos seres humanos y las cosas nos afectan. Normal. Cómo reaccionas es tu decisión. Yo elijo intentar escuchar la música en lugar del ruido”, afirmó con serenidad.
La ex primera dama , de 50 años, reconoció que no es fácil que la vida personal quede expuesta a un nivel tan alto, especialmente cuando involucra a una expareja y una celebridad global. Sin embargo, recalcó que su enfoque ha sido trabajar en su bienestar emocional, sin permitir que la presión externa defina su proceso.
Entre la vulnerabilidad y la fortaleza emocional
Sophie detalló que la separación, sumada a la atención mediática, la llevó a enfrentar emociones intensas. “¿Significa eso que no tengo emociones? ¿Que no lloro, grito, río? No. Tengo un corazón muy tierno. Pero después de la emoción viene la decisión sobre cómo reaccionar ”, explicó.
Asegura que su crecimiento personal ha estado marcado por esa disciplina emocional: sentir, reconocer, decidir. “ Estoy muy al tanto de que muchas cosas públicas pueden ser disparadores. Somos humanos. Lo que hago con eso es mi decisión. La mujer en la que quiero convertirme a través de esto es mi decisión”.
La comunicadora también resaltó la importancia del autocuidado y el respeto mutuo tras un divorcio mediático, recordando que el dolor no anula la responsabilidad emocional.
“Me permito estar triste, enojada y vulnerable”
Sophie Grégoire ha sido una firme defensora de la salud mental y, coherente con ello, enfatizó que negar las emociones no es una opción. “Me dejaré estar decepcionada por alguien, me dejaré estar enojada, triste. Y sé lo importante que es sentir esas emociones”, dijo, señalando que la vulnerabilidad también forma parte del proceso de reconstrucción personal .
La ex primera dama destacó que, a sus 50 años, continúa aprendiendo a navegar sus emociones y a transformar los momentos difíciles en lecciones que aportan claridad.
Una familia que sigue unida pese a la separación
La prioridad para Grégoire y Trudeau siguen siendo sus tres hijos: Xavier (18), Ella-Grace (16) y Hadrien (11). “ Tenemos vidas separadas, pero una vida familiar. Se necesita una decisión consciente y común de que nuestra familia es nuestra mayor creación, y vamos a alimentarla juntos, sin importar si estamos en caminos de vida diferentes ”, explicó.
Este enfoque, asegura, les ha permitido mantener estabilidad emocional para sus hijos en medio del escrutinio público.
La nueva vida de Trudeau y Katy Perry
Las declaraciones de Grégoire llegan semanas después de la primera aparición oficial como pareja entre Justin Trudeau y la cantante estadounidense, ocurrida en París el 25 de octubre, durante la celebración del cumpleaños de Perry. Ambos habían sido vinculados desde julio, cuando fueron vistos paseando a un perro, gesto que desató los primeros rumores.
Sophie no niega que la noticia haya tenido un impacto emocional, pero destaca que su energía está concentrada en su propio crecimiento personal, en su trabajo y en construir un futuro emocionalmente equilibrado.