Pepe Tola, recordado por su paso por el programa Combate y su ascendente carrera en la televisión ecuatoriana, vuelve a ocupar titulares. Lo que parecía un caso cerrado en 2019 ha dado un nuevo giro judicial . Esto podría reescribir el desenlace de uno de los procesos más mediáticos del país.
El 20 de octubre de 2025 se anunció una rueda de prensa convocada para el próximo 22 de octubre. Según el comunicado del equipo legal del caso, en ese evento se informará oficialmente “sobre la aceptación del recurso de casación por parte de la Corte Constitucional”. También se revelarán los detalles de la audiencia, considerada una instancia clave en la fase final del proceso. Esta decisión marca el reinicio formal de un expediente que ha permanecido bajo la lupa pública durante más de una década.
Además, otro elemento ha sumado expectativa: el cambio de abogado defensor. Carlos Luis Sánchez , quien acompañó a Tola en gran parte del proceso, ya no continuará. En su lugar, asumirá la representación legal el jurista Iván Saquicela, quien ahora será el encargado de dirigir la estrategia en esta etapa decisiva.
El origen del caso que sacudió a la farándula ecuatoriana
El caso judicial de Pepe Tola se remonta al 1 de abril de 2014. De acuerdo con los registros judiciales, entre las 13h00 y las 17h00 de ese día, el ex participante de Combate habría cometido un presunto abuso sexual contra una adolescente de 13 años.
En aquel entonces, Tola gozaba de gran notoriedad mediática. Su imagen de joven carismático y figura televisiva amplificó el impacto de la denuncia. Esto convirtió el caso en uno de los más seguidos por la opinión pública. La cobertura mediática fue intensa, generando una polarización de opiniones entre quienes defendían su inocencia y quienes exigían justicia para la víctima.
En enero de 2018, el tribunal dictó sentencia condenatoria: Tola fue sentenciado a 16 años de prisión y al pago de 25.000 dólares como indemnización a la víctima. Aunque la defensa presentó un recurso de casación ante la Corte Nacional, este fue negado en 2019. Así, se confirmó la sentencia inicial. Desde entonces, el paradero de Tola se volvió incierto. Se alejó de los reflectores y guardó silencio durante varios años.
La reapertura del caso y la intervención de la Corte Constitucional
Cuando todo parecía concluido, el 2022 marcó un giro inesperado. La Corte Constitucional del Ecuador determinó que durante el proceso judicial se habrían vulnerado los derechos a la defensa de Pepe Tola . Esto abría la posibilidad de revisar nuevamente el caso. Esta resolución generó un amplio debate sobre el debido proceso y el equilibrio entre la justicia y las garantías legales de los acusados.
La aceptación del recurso de casación , confirmada recientemente, significa que la Corte Constitucional ha decidido reexaminar los antecedentes del juicio . Este paso no implica la absolución inmediata, pero sí la posibilidad de una revisión integral del proceso y, eventualmente, una reconsideración del fallo.
A más de diez años del inicio del caso, la figura de Pepe Tola vuelve a aparecer entre titulares, esta vez en un contexto marcado por incertidumbre y expectativa. La próxima audiencia, cuya fecha será anunciada oficialmente en la rueda de prensa del 22 de octubre, podría definir el cierre -o la continuación- de una historia judicial que ha dejado huella en la memoria mediática del Ecuador.