A una semana de haber hecho sonar la 'campana del cáncer', marcando el fin de su tratamiento oncológico, María Teresa 'La Flaca' Guerrero reveló la secuela con la que hoy vive.
A través de una historia en su cuenta de Instagram, la ecuatoriana contó que tiene una neuropatía en el pie izquierdo. Esto como producto de las quimioterapias a las que se sometió.
La deportista, residente en Estados Unidos, indicó que se trata de una condición que le causa un dolor intenso. "La quimioterapia me dejó una neuropatía en el pie izquierdo. Hay días en los que el dolor es tan fuerte que apenas puedo caminar [...] y hay días en los que no me duele , y esos días salgo a correr, porque ahí, en medio del movimiento, es cuando me siento viva, pero luego la neuropatía regresa, recordándome que mi cuerpo sigue sanando ", expresó.
https://www.eldiario.ec/espectaculos/la-flaca-guerrero-tuvo-su-ultima-quimioterapia-pero-seguira-en-tratamiento-aun-no-puedo-decir-estoy-libre-de-cancer-14102025/
Guerrero agregó que sigue sintiendo los efectos del tratamiento en su ella. "Siento que aún tengo mucha quimio acumulada, y no sé cuántos meses pasarán hasta que se vaya por completo. He probado medicación, pero el dolor continúa", narró.
Tras terminar su tratamiento contra el cáncer de ovario en etapa 3 , que le fue diagnosticado a inicio de año, 'La Flaca' mencionó que deberá seguir otro proceso médico. Esto, para garantizar que las células cancerígenas no regresen a su cuerpo.
En ese punto, Guerrero indicó que se alista para iniciarlo. "En dos semanas inicio mi tratamiento de mantenimiento , un año más de infusiones casa tres semanas por el puerto que aún tengo conectado a mi arteria ", contó en Instagram.
"Este proceso ha sido muy duro , pero también profundamente hermoso. Una mezcla extraña entre algo desgarrador y el amor más profundo por la vida. Porque cuando pasas un diagnóstico de cáncer avanzado, descubres lo esencial: que estar viva es un regalo", destacó 'La Flaca'.
Según la Mayo Clinic y la Cleveland Clinic, la neuropatía es una afección que impide la correcta transmisión de señales nerviosas, lo que se manifiesta comúnmente con síntomas como dolor (punzante o ardiente), entumecimiento, hormigueo y debilidad muscular, que suelen comenzar en las manos y los pies.
Esta afección tras un tratamiento de quimioterapias se conoce como neuropatía periférica inducida por quimioterapia (NPIQ). Ocurre principalmente porque ciertos fármacos quimioterapéuticos dañan los nervios periféricos. Estos medicamentos, como los taxanos (paclitaxel), compuestos de platino (cisplatino) o alcaloides de la vinca (vincristina), son tóxicos para las células nerviosas , afectando las fibras sensoriales, motoras o autónomas.
Aunque el daño puede ser reversible en algunos casos, en otros persiste, impactando la calidad de vida. La incidencia varía, afectando al 30-70% de los pacientes según el tratamiento.