A sus 46 años , Kourtney Kardashian parece haber encontrado el equilibrio que buscaba durante años. En el más reciente episodio del reality The Kardashians, emitido el 30 de octubre , la empresaria y madre de cuatro confesó que vive su etapa más plena y tranquila , enfocada en su familia y alejada del ritmo vertiginoso que caracteriza a sus hermanas.

“Por lo general, intento trabajar una vez a la semana, como máximo. O una vez al mes”, declaró, sorprendiendo a los espectadores acostumbrados al intenso calendario de proyectos y apariciones públicas del clan Kardashian-Jenner.

Maternidad por encima de la exposición

En el episodio, Kourtney hizo una excepción a su regla para apoyar a Alabama Barker , la hija de su esposo Travis Barker y la modelo Shanna Moakler , quien le pidió colaborar en un video promocional para su canal de Twitch. “Somos súper cercanas. Me encanta estar ahí para apoyarla. Me encanta que piense que soy lo suficientemente cool para salir en su video”, contó con una sonrisa.

Esta nueva etapa, centrada en la maternidad y la vida familiar, ha transformado completamente sus prioridades. En temporadas anteriores, Kourtney ya había reconocido que participar en una sesión de fotos para Dolce & Gabbana junto a Kim Kardashian le hizo recordar por qué eligió “retirarse a la maternidad”.

“Es divertido estar en el set con Kim, pero me hace querer usar ropa enorme. No estoy en un momento de mostrar mi cuerpo”, dijo. “No hago ejercicio, no es mi prioridad. Estoy en modo cuidar a mi bebé, a mis hijos y acompañar a mi esposo en su gira. Ya no soy esa chica”.

Cansada de la exposición pública

La decisión de reducir su presencia mediática no fue repentina. Hacia las últimas temporadas de Keeping Up with the Kardashians, Kourtney ya mostraba signos de agotamiento emocional por la constante atención de las cámaras.

Una fuente cercana reveló a People que la empresaria se siente “feliz de filmar menos, tanto por ella como por sus hijos”: Mason (15 años), Penelope (13) y Reign (10) , fruto de su relación con Scott Disick . “Conforme los niños crecen, Kourtney siente que la exposición pública no es beneficiosa para ellos. Se ha vuelto cada vez más protectora”, explicó el informante.

Esa necesidad de privacidad generó fricciones con su familia. En una de las discusiones más recordadas del programa, Kim Kardashian la acusó de no tener una “ética de trabajo fuerte”, lo que llevó a un enfrentamiento que trascendió las pantallas.

Kourtney respondió con firmeza en redes sociales: “Sé que gran parte de la conversación gira en torno a mi ética de trabajo, y siento que debo aclarar algo: criar hijos también es un trabajo. De hecho, es el más difícil y el más gratificante que he tenido”.

Una felicidad lejos del ruido

Hoy, Kourtney disfruta de una vida más sencilla, marcada por la maternidad, su matrimonio con Travis Barker y sus propios proyectos personales, sin la presión de encabezar portadas o campañas constantes.

Ha reemplazado las largas jornadas de grabación y sesiones de fotos por días en casa, acompañando a sus hijos y apoyando las actividades de su familia. Su rutina más pausada le ha permitido recuperar la serenidad que perdió durante los años más mediáticos del reality. “Estoy en una etapa de calma. No necesito estar en todas partes. Estoy exactamente donde quiero estar”, aseguró la empresaria, reflejando una versión más consciente y madura de sí misma.

Equilibrio y propósito

Con su nuevo estilo de vida, Kourtney Kardashian demuestra que el éxito no siempre está ligado al trabajo constante ni a la exposición pública. Para ella, la verdadera plenitud está en vivir sin prisa, criar con amor y encontrar tiempo para lo esencial .

Mientras sus hermanas continúan multiplicando negocios y apariciones, Kourtney se consolida como la voz del equilibrio dentro de una familia acostumbrada al espectáculo.