Lo que comenzó como un “no” televisado terminó abriendo una de las puertas más importantes para la industria audiovisual ecuatoriana. Tras su aparición en Shark Tank México Creators (Tanque de tiburones creadores de México), donde no obtuvo el reconocimiento económico que buscaba, Jorge Ulloa, director, actor y creador de Enchufe TV, logró concretar la compra de la histórica Escuela de Cine INCINE, institución donde él y su equipo se formaron.
La adquisición —realizada junto a un inversionista ecuatoriano del sector educativo— permitirá relanzar la institución bajo el nombre INCINE Arte y Comunicación, cuyo evento inaugural será el 10 de diciembre en Quito.
Un “no” que volvió a cambiarlo todo
Aunque el episodio de Shark Tank no incluía inversionistas reales, la exposición mediática permitió que la propuesta de Ulloa llegara a la persona correcta. Su proyecto, diseñado para preservar la visión de los fundadores de INCINE, resonó con un empresario vinculado a la educación superior que decidió sumarse y financiar la compra.
Para Ulloa, este nuevo capítulo refleja un patrón que ha marcado su carrera: cada gran proyecto ha nacido tras escuchar un no.
En un video publicado en Instagram, el director recordó que ningún canal quiso apoyar su idea de una serie de comedia, lo que lo llevó a lanzar Enchufe TV por internet. “Se convirtió en el canal de comedia en español más visto del mundo”, destacó.
Luego mencionó otro episodio decisivo: cuando productores dudaron de su película Dedicada a mi ex porque “Enchufe TV venía del internet”. Aun así, la hicieron y terminó siendo la película ecuatoriana más taquillera de la historia.
“Estamos acostumbrados a que nos digan que no. Así que esa palabra tampoco nos detuvo esta vez”, afirmó, recalcando que esa filosofía será la base para levantar la nueva etapa del instituto.
Volver a casa: recuperar el legado de INCINE
La escuela —dirigida originalmente por Camilo Luzuriaga y Lissete Cabrera— había sido puesta en venta meses atrás. Para Ulloa, INCINE no era solo una institución académica, sino el lugar donde nació el sello creativo que transformó el audiovisual nacional.
“El INCINE fue nuestra casa y donde nació todo. Ahora queremos seguir su legado y la maravillosa visión de sus fundadores, nuestros maestros y amigos”, escribió el creador en su anuncio.
El relanzamiento no es únicamente administrativo: es simbólico. Representa el regreso al origen para proteger una identidad que marcó a una generación de cineastas y actores.
Un nuevo aliado para un proyecto mayor
El inversionista que se sumó a la iniciativa proviene del ámbito de la educación superior y aportará el componente institucional que el equipo de Enchufe TV necesitaba para fortalecer la propuesta académica.
La escuela ampliará su oferta hacia áreas de cine, artes y comunicación, con una estructura moderna, interdisciplinaria y conectada con las necesidades actuales de la industria creativa.
Para Ulloa, esta alianza abre la posibilidad de desarrollar una formación más completa, con énfasis en identidad, innovación y profesionalización.
El gran objetivo: convertir a Ecuador en una potencia audiovisual
En sus mensajes públicos, el creador ecuatoriano ha insistido en que este proyecto va más allá de una institución académica: es un movimiento para construir una industria.
“El sueño de que Ecuador sea una potencia audiovisual se construye desde el semillero y desde la identidad”, expresó.
La compra fue celebrada por actores, guionistas, directores y figuras del entorno digital, quienes ven en esta iniciativa una oportunidad para fortalecer el talento nacional y proyectarlo internacionalmente.
Un futuro con grandes ambiciones
Entre los planes del nuevo INCINE está la posibilidad de invitar figuras de renombre mundial para talleres y clases magistrales. Ulloa no descartó nombres como Eugenio Derbez, afirmando que “sería hermoso, y estoy seguro de que lo vamos a lograr”.
El renacimiento de INCINE, impulsado ahora por uno de sus alumnos más emblemáticos, marca un punto de inflexión para la formación cinematográfica en el Ecuador. Un proyecto nacido de un nuevo “no”, que vuelve a transformarse en un “sí” histórico para la cultura audiovisual del país.