Ed Sheeran sorprendió al mostrar una faceta poco conocida en la portada de Men’s Health (Salud Masculina), donde detalló cómo transformó su cuerpo y su mente tras años de excesos, impulsado por la llegada de su hija y un nuevo enfoque de vida.

Durante años, Ed Sheeran se describió a sí mismo como un “fumador empedernido” que bebía cerveza con frecuencia y se alimentaba sin control. Las giras, los conciertos y las celebraciones posteriores al escenario marcaron una etapa de excesos que terminaron afectando su salud física, emocional e incluso su rendimiento vocal.

El propio artista recordó haber visto un documental de hace una década, en el que aparecía ofreciendo conciertos consecutivos en Wembley, y sentirse impactado por su aspecto agotado. “Parecía que tenía 40 entonces y ahora parezco de 24”, reflexionó, reconociendo que su cuerpo le estaba pasando factura.

La paternidad como punto de quiebre

El verdadero cambio llegó con el nacimiento de su hija Lyra. Convertirse en padre lo llevó a replantearse hábitos que antes normalizaba. Un episodio en particular marcó ese giro: tras beber vino una noche, su hija se despertó poco después y él se sintió incapaz de responder con energía.

“Me desperté y pensé: ‘No debería beber si me voy a sentir así’”, confesó. Desde entonces, Sheeran entendió que su prioridad debía ser estar presente y saludable, tanto física como emocionalmente, para su familia.

Disciplina, ejercicio y sobriedad

Decidido a cambiar, Ed Sheeran inició con el conocido Dry January, un mes sin alcohol, que terminó convirtiéndose en un periodo de sobriedad mucho más prolongado. Paralelamente, incorporó el ejercicio físico como parte central de su rutina diaria.

Pilates Reformer, entrenamiento con pesas y running se convirtieron en aliados constantes. Gracias a la constancia, el artista logró perder 14 kilos en cinco años, alcanzando una forma física que, según admite, nunca imaginó posible. Más allá del peso, destaca que recuperó energía, claridad mental y entusiasmo por la vida y la música.

Inspiración y nuevos referentes

Durante una gira, Sheeran encontró inspiración en colegas como Stormzy, a quien vio entrenar minutos antes de salir al escenario. Esa imagen lo llevó a comprender la importancia de la preparación física incluso en el mundo artístico.

Con la guía de su amigo de la infancia y entrenador personal Ali Thomas, superó prejuicios sobre el entrenamiento con pesas y entendió que el ejercicio no se trata de extremos, sino de adaptar rutinas a las necesidades personales.

Romper miedos y estereotipos

El cantante admitió que al inicio temía “convertirse en alguien irreconocible” o perder la cercanía con sus fans. Sin embargo, los resultados y el bienestar alcanzado disiparon esas dudas. Su mensaje, insiste, no es imponer un estilo de vida, sino demostrar que la moderación puede marcar una gran diferencia.

El impacto de su transformación también alcanzó a su familia: sus padres, ya mayores de 60 años, se animaron a entrenar y mantenerse activos, inspirados por su ejemplo.

Equilibrio antes que perfección

Lejos de promover una vida rígida, Ed Sheeran enfatiza que el secreto está en el equilibrio. Aún disfruta de la buena comida y el vino, pero aprendió a regular sus hábitos y priorizar su salud.

“No se trata de correr maratones ni de vivir obsesionados con la dieta. Se trata de moderación”, concluyó, dejando un mensaje honesto sobre cómo el bienestar puede construirse paso a paso.