Danilo Carrera encabezará la producción de Perros, pelos y películas, una comedia romántica que se convertirá en la primera cinta ecuatoriana en rodarse bajo el nuevo marco legal de incentivos para la industria audiovisual.
El proyecto se desarrollará en Ecuador en este 2026 y se presenta como un caso piloto del esquema que permite la devolución de hasta el 37 % de la inversión extranjera en producciones cinematográficas, con el objetivo de atraer capital internacional y dinamizar el sector local.
El actor ecuatoriano asume el rol protagónico y también participa como productor del largometraje.
La iniciativa busca demostrar, desde la práctica, que el nuevo incentivo fiscal aprobado a inicios de enero es aplicable y competitivo en el mercado regional. El proyecto se enmarca en una estrategia que apunta a posicionar al país como un destino viable para rodajes internacionales y coproducciones.
Un proyecto que prueba el nuevo modelo audiovisual
La película surge a partir de una propuesta desarrollada por Ana Cecilia Alvarado, productora ejecutiva de Ecuaestudios, quien planteó la historia como una producción diseñada para acogerse al nuevo esquema legal. Carrera se integró al proyecto con la intención de impulsar un modelo sostenible que permita producir desde Ecuador y, al mismo tiempo, atraer inversión extranjera.
"El objetivo no es personal, sino demostrar que la ley funciona", ha señalado el actor.
Según explicó, el mecanismo de devolución representa una herramienta clave para activar empleo local, servicios técnicos y cadenas productivas vinculadas al cine, áreas que históricamente han tenido un desarrollo limitado en el país.
La normativa fue trabajada durante casi dos años junto al Ministerio de Producción y establece un retorno de hasta el 37 % de la inversión extranjera, porcentaje que supera al ofrecido por países como Colombia y ubica a Ecuador entre los incentivos más altos de América Latina en el sector audiovisual.
Una comedia romántica con enfoque local y proyección internacional
Perros, pelos y películas se define como una comedia romántica de tono cercano y accesible. La producción ha mantenido reserva sobre detalles específicos de la trama, aunque se ha confirmado que la historia gira en torno a encuentros cotidianos vinculados a perros, peluquerías y personajes relacionados con el mundo del cine.
La elección del género no es casual. Carrera ha indicado que las comedias románticas han perdido presencia en el mercado global, lo que abre una oportunidad para desarrollar historias universales desde nuevos territorios. "Ahí existe un nicho posible", ha afirmado, al referirse a la capacidad del país para producir contenidos exportables y emocionalmente reconocibles.