Después de dos noches de intensa conexión con su público, Cristian Castro cerró su visita a Ecuador con una revelación que generó emoción entre sus fanáticos. “Me encantaría volver, estoy hasta pensando venir a vivir acá a Ecuador”, declaró el artista antes de abordar su vuelo, dejando claro el cariño que siente por el país.

El intérprete de Por amarte así y Volver a amar se presentó en Quito y Guayaquil ante miles de seguidores que corearon sus grandes éxitos, confirmando que sigue siendo uno de los artistas más queridos del pop latino. “La gente es tan buena conmigo, siento una armonía enorme siempre en Guayaquil y en Quito. Me siento muy arropado, muy en familia, en un lugar cada día más familiar y más lindo”, expresó con una sonrisa.

Para el cantante, Ecuador representa más que una parada en su gira. “Estoy considerando pasar una temporada mayor acá, porque hay algo muy especial en este país. Su gente me hace sentir en casa”, comentó. Sus palabras reflejan un vínculo emocional que ha ido fortaleciéndose con cada visita.

Un vínculo cada vez más fuerte con el público ecuatoriano

Durante sus conciertos, Cristian Castro combinó nostalgia y energía, interpretando temas que marcaron generaciones. En cada escenario se mostró cercano, incluso compartiendo anécdotas y agradeciendo la respuesta del público. “Hay mucho que valorar acá en Ecuador. Estoy cada día más asombrado de las riquezas y, sobre todo, del corazón de su gente”, señaló.

Castro, conocido por su voz potente y carisma, también resaltó la calidez ecuatoriana por encima de otras experiencias en la región. “El trato que tiene el ecuatoriano no me lo da casi ningún latinoamericano. Estoy muy contento, muy agradecido”, afirmó con emoción.

El cantante aprovechó su despedida para dejar un mensaje esperanzador: “Yo quiero que el Ecuador siempre permanezca bien, que esté todo para cantar. Los cantantes queremos que los países estén bien para poder llegar y cantar”.

Sus palabras sellan una relación especial entre el artista y sus admiradores ecuatorianos, quienes lo recibieron con entusiasmo y cariño. Si bien su gira por el país llegó a su fin, la promesa de un regreso —y tal vez de una nueva vida en Ecuador— mantiene viva la ilusión de volver a verlo pronto sobre los escenarios nacionales.