El certamenMiss Universo 2025, que se desarrolla en Tailandia, se vio envuelto en una fuerte polémica luego de que Nawat Itsaragrisil, empresario tailandés y colaborador del concurso, ofendiera públicamente a Fátima Bosch, representante de México. Durante una reunión con las candidatas, Nawat la habría interrumpido para calificarla como “tonta”, ordenando incluso su retiro del lugar, según testigos presentes. El hecho fue grabado y difundido en redes sociales, provocando una ola de indignación a nivel internacional.
Alicia Machado: “Ese hombre no debe volver a acercarse a una reina”
La ex Miss Universo venezolana Alicia Machado publicó un video en TikTok en el que condenó duramente el comportamiento del empresario: “No puede ser posible que en el 2025 la organización del Miss Universo permita que un tipo así tenga contacto con las reinasdel universo”.
La exreina venezolana finalizó con un llamado a que el concurso retome su papel social: “El único objetivo que le queda a Miss Universe es pelear por los derechos y la igualdad de género en el mundo.Porque ser bella ya lo hacen millones de mujeres en redes. La Miss Universo tiene que volver a tener un trabajo diplomático importante”.
Machado concluyó su mensaje con palabras de apoyo a Bosch: “Espero que esta niña gane. Los mexicanos se respetan, los venezolanos se respetan, los latinos se respetan. Las mujeres se respetan”.
Lupita Jones, Gloria Trevi y Sheynnis Palacios se suman al respaldo
La mexicana Lupita Jones, Miss Universo 1991, también se pronunció en Instagram con un mensaje contundente: “No somos las mujeres las que nos adaptamos a lo que un concurso define, los concursos se adaptan a lo que nosotras queremos comunicar”.
Por su parte,Gloria Trevi publicó una fotografía de Fátima Bosch acompañada de un extenso texto en el que destacó la valentía de la representante mexicana: “Conozco lo que es estar bajo los reflectores y sentir el peso de las críticas. Por eso, cuando veo a alguien como Fátima levantar la voz, no puedo más que aplaudir su valentía. Mexicanos como tú inspiran, porque nos recuerdan que el que agacha la cabeza ante la injusticia pierde la corona de su dignidad”.
La Miss Universo 2023,Sheynnis Palacios, también se sumó a las voces de apoyo, destacando el valor del respeto dentro de la competencia. “Una corona no debe costar la dignidad de una mujer”,afirmó.
Palacios aseguró que lo ocurrido “no representa la esencia de Miss Universe” y pidió a la organización “alinear sus valores y garantizar mecanismos de respeto hacia todas las candidatas”. “Representar a un país es más que una banda: es un legado de respeto. Este certamen es la celebración de mujeres con voz, que inspiran a niñas y comunidades enteras a creer en el cambio que podemos lograr en la sociedad”.
Las disculpas de Nawat y la respuesta de la organización
Ante la creciente presión pública, Nawat Itsaragrisilofreció disculpas en una conferencia previa a la ceremonia de bienvenida. Visiblemente emocionado, rompió en llanto ante los medios y expresó: “Soy humano. Todos saben que los últimos días han sido de mucha presión. Pero eso ya quedó atrás... A veces no puedo controlarlo. No tuve intención de dañar a nadie”.
Sin embargo, las disculpas no aplacaron la indignación.Raúl Rocha Cantú, presidente de la Miss Universe Organization, anunció que se adoptarán medidas internas para garantizar el respeto y bienestar de las candidatas.
>Entre las decisiones tomadas, se informó que Nawat quedará temporalmente separado de las actividades oficiales y que se iniciará una revisión estructural del protocolo de relaciones públicas del certamen.
Un llamado al respeto en los certámenes de belleza
El incidente ha reavivado la discusión sobre la importancia del trato igualitarioen eventos internacionales. Expertos en temas de género y cultura popular coinciden en que este caso expone las tensiones entre la imagen de empoderamiento femenino que promueven los concursos y los comportamientos que todavía perpetúan la desigualdad.
Para miles de fanáticos, la respuesta de figuras comoMachado, Jones, Palacios y Trevi ha demostrado que las reinas actuales y las históricas ya no callan ante la injusticia. El mensaje es claro: la verdadera corona es el respeto.