La cancelación de los conciertos de Lasso previstos para este 4, 5 y 6 de diciembre en Guayaquil, Cuenca y Quito abrió una controversia que ha escalado rápidamente, convirtiéndose en uno de los conflictos más comentados del entretenimiento en Ecuador. Lo que comenzó como un anuncio sorpresivo terminó en una cadena de comunicados contradictorios entre el artista venezolano, la productora Risen Entertainment y la ticketera RedTickets. Mientras el público exige respuestas transparentes y un proceso claro de reembolso.
El anuncio inicial llegó la mañana del 4 de diciembre , cuando el equipo de Lasso informó que todas las fechas del Malcriado Tour en Ecuador quedaban canceladas. Según su versión, la decisión se tomó por un “incumplimiento contractual” por parte de la productora local. “Lasso y su equipo cumplieron con todas sus obligaciones”, señalaba el comunicado, insistiendo en que ni el artista ni la boletera tenían responsabilidad en lo ocurrido . La notificación provocó desconcierto, molestia y cientos de reclamos de fanáticos que ya habían adquirido boletos con anticipación.
Risen Entertainment contraataca: “Lasso recibió el 100% de su pago”
Pero la versión de la productora resultó ser completamente diferente. Horas después, Risen Entertainment difundió su propio comunicado, poniendo en duda las declaraciones de Lasso y asegurando que el show estaba totalmente financiado. Según su narrativa, el artista ya habría recibido el 100% de sus honorarios , condición que, desde su perspectiva, dejaba sin fundamento la acusación inicial.
La empresa añadió otro elemento clave: el artista venezolano necesitaba una visa para ingresar a Ecuador , así como documentación migratoria adicional. De acuerdo con la productora, fue el equipo del intérprete quien no completó los trámites necesarios para viajar, lo que imposibilitó su llegada al país. Risen afirma que, ante este escenario, ofrecieron reagendar los conciertos dentro de los siguientes 90 días. Pero Lasso se negó y decidió conservar el pago recibido.
La compañía anunció también que emprenderá “acciones correspondientes” para proteger los intereses del público. Y que asumirá el proceso de reembolsos, el cual será detallado en un máximo de 30 días .
Un público atrapado entre versiones y reclamos
Mientras las dos partes se responsabilizan mutuamente, los seguidores del artista continúan exigiendo claridad. En redes sociales, los comentarios se multiplican entre reclamos por las cancelaciones, dudas sobre los reembolsos y críticas hacia la falta de organización. La ticketera RedTickets , señalada por algunos usuarios, no ha sido acusada directamente por ninguna de las partes, pero sigue en el centro de las consultas del público.
Lo que queda claro es que el conflicto va más allá de la cancelación. Expone fallas en comunicación, gestión y transparencia que afectan directamente a quienes esperaban disfrutar del espectáculo.
La polémica continúa y, por ahora, el desenlace dependerá de las respuestas que se entreguen en los próximos días y de cómo avance el proceso de devolución del dinero.