La ceremonia de los Grammy se transformó en un espacio de denuncia política luego de que varios artistas aprovecharan el escenario para cuestionar las redadas migratorias impulsadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos. El momento más directo lo protagonizó Bad Bunny, quien abrió su discurso de aceptación con un mensaje contra el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

"Antes de darle las gracias a Dios, voy a decir: Fuera ICE", expresó el cantante puertorriqueño al recibir el premio a mejor álbum urbano por Debí Tirar Más Fotos. Su intervención ocurrió en una gala atravesada por referencias al control migratorio y al impacto de estas políticas sobre comunidades vulnerables.

Benito Martínez Ocasio también hizo historia esa noche al ganar el Grammy a mejor álbum del año, convirtiéndose en el primer artista latino en lograrlo con un disco en español. Desde el escenario, reforzó su postura con un mensaje enfocado en la dignidad humana. "No somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros; somos humanos", afirmó ante el público.

Bad Bunny y el mensaje más político de la gala

El artista cerró su discurso con un llamado a enfrentar la polarización desde una postura distinta. "El odio se hace más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor", dijo. Añadió que las luchas sociales deben darse sin reproducir la violencia que se busca erradicar. Bad Bunny será además el protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl.

Otros músicos siguieron una línea similar durante la premiación. Olivia Dean, Shaboozey y Gloria Estefan utilizaron sus discursos para expresar respaldo a los migrantes afectados por los operativos federales. Las redadas dirigidas por ICE provocaron protestas en varias ciudades del país y encendieron el debate público.

En enero, durante acciones realizadas en Mineápolis, Renée Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, murieron por disparos de las autoridades. Estos hechos intensificaron el escrutinio sobre las tácticas empleadas por las agencias migratorias y llevaron al presidente Trump a declarar que buscaría "reducir un poco la tensión" en Minnesota.

Redadas migratorias y reacciones desde la música

El gobierno sostiene que sus operativos se enfocan en migrantes criminales peligrosos en situación irregular. Sin embargo, organizaciones y artistas señalaron que las detenciones también alcanzan a personas sin antecedentes penales. Gloria Estefan abordó este punto tras bambalinas al recibir el premio a mejor álbum tropical latino por Raíces.

"Son personas con familias que han contribuido a este país durante décadas", afirmó la cantante cubana, naturalizada estadounidense. Agregó que el país debe "mantener y defender" sus principios democráticos porque representan el motivo por el cual muchos buscan vivir allí.

Olivia Dean, ganadora a mejor artista revelación se unió al reclamo liderad por Bad Bunny, y recordó su historia familiar. "Estoy aquí como la nieta de una inmigrante", dijo en referencia a su abuela, parte de la Generación Windrush. "Soy producto de la valentía y esas personas merecen ser celebradas", recalcó.

Más voces y críticas al poder político Billie

Eilish también se refirió al contexto social tras ganar canción del año por Wildflower. "Es muy difícil saber qué decir o qué hacer en este momento", comentó. "Debemos seguir luchando, hablando y protestando. Nuestras voces importan", señaló.

SZA, junto a Kendrick Lamar, envió un mensaje de esperanza al ganar grabación del año. "No caigan en la desesperación", pidió. Shaboozey dedicó su premio a los hijos de inmigrantes y recordó el esfuerzo de su madre nigeriana. "Los inmigrantes construyeron este país", agregó la artista uniéndose a la protesta de Bad Bunny.

El tono político también alcanzó al presentador Trevor Noah, quien hizo bromas sobre Trump durante la transmisión de CBS. Una de ellas generó la reacción del mandatario en Truth Social, donde negó vínculos con Jeffrey Epstein y amenazó con demandar al comediante.

Antes del inicio de la gala, la alfombra roja ya mostraba señales de protesta. Varios asistentes lucieron broches con el mensaje "Fuera ICE". La cantante Kehlani explicó su postura ante la prensa. "El trabajo de un artista es reflejar los tiempos", dijo. "Tenemos la oportunidad de usar nuestra voz sabiamente", sentenció.

Bad Bunny finalmente no pudo interpretar sus canciones en la gala por el contrato que mantiene con la organización del Super Bowl.