Un sismo de magnitud 3.7 se registró este 6 de diciembre de 2025, con epicentro a solo 1.02 kilómetros de Pelileo, en la provincia de Tungurahua. Así lo informó el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN). El evento telúrico, ocurrido a una profundidad de 20 kilómetros, generó sacudidas perceptibles en localidades como Ambato, Cevallos, Quero, Mocha y otros sectores de la Sierra central del país.

Hasta el momento, no se han reportado daños materiales ni víctimas, aunque ciudadanos de las áreas afectadas describieron un fuerte sismo. El movimiento interrumpió la rutina diaria. El IG-EPN, entidad responsable del monitoreo sísmico en Ecuador, detectó el temblor a través de su red de estaciones sísmicas. De acuerdo con el reporte preliminar, el epicentro se ubicó en coordenadas precisas cercanas a Pelileo.

Sismo en Ambato causó alarma

Se trata de una zona rural conocida por su actividad agrícola y proximidad a volcanes activos como el Tungurahua. Residentes de Ambato, la capital provincial, indicaron haber sentido vibraciones moderadas. No obstante, en lugares como Cevallos y Quero, se reportaron sensaciones similares sin mayores incidentes. En Mocha, un cantón adyacente, algunos habitantes evacuaron brevemente sus hogares por precaución.

Este sismo se enmarca en la frecuente actividad telúrica de Ecuador, país situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Se trata de una zona geológica que abarca aproximadamente el 90% de los terremotos mundiales. El Cinturón, también conocido como Anillo de Fuego, tiene forma de herradura y se extiende por más de 40 mil kilómetros. En este punto se concentran las placas tectónicas en subducción que generan movimientos sísmicos constantes.

Recomiendan mantener planes de emergencia

Además de Ecuador, esta región incluye naciones como Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Panamá. También Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá, donde se registran miles de eventos sísmicos anualmente. Expertos del IG-EPN explican que la profundidad de 20 kilómetros clasifica este temblor como superficial. Aquello amplifica su percepción en superficie.

No obstante, las autoridades recomiendan a la población mantener planes de emergencia, ya que Ecuador ha experimentado eventos mayores. Uno de ellos fue el terremoto de 7.8 en 2016 que afectó Manabí y Esmeraldas. Autoridades locales en Tungurahua activaron protocolos de monitoreo post-sismo, coordinando con el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) para evaluar posibles réplicas.