La suspensión de la venta de energía eléctrica desde Colombia hacia Ecuador, vigente desde el 22 de enero de 2026, genera sobrecostos cercanos a 2 millones de dólares diarios, según informó el Ministerio de Energía colombiano este 28 de enero, debido al reemplazo por generación térmica más cara.

Energía más cara y presión fiscal

La venta de energía desde Colombia hacia Ecuador se interrumpió luego de decisiones bilaterales adoptadas en enero. Hasta esa fecha, Colombia exportaba electricidad a precios competitivos, gracias a excedentes de su matriz hídrica y renovable.

El Ministerio de Energía colombiano explicó que la suspensión obliga a Ecuador a sustituir energía más barata y limpia por generación térmica. Esa fuente resulta más costosa y presiona el gasto público del sistema eléctrico ecuatoriano. La viceministra de Energía de Colombia, Karen Schutt, afirmó que "la suspensión de la venta de energía desde Colombia está teniendo un impacto económico directo para Ecuador". La declaración se dio este miércoles ante medios de comunicación.

Energía limpia dejó de llegar desde Colombia

Desde diciembre de 2025, Ecuador cubría entre el 9 % y el 11 % de su demanda eléctrica con energía importada desde Colombia, de acuerdo con datos oficiales colombianos. Ese suministro tenía un costo aproximado de 240 pesos colombianos por kilovatio hora, equivalentes a 13 centavos de dólar.

Tras la suspensión, Ecuador recurre a su parque térmico. Ese esquema eleva el costo hasta 800 pesos colombianos por kilovatio hora, cerca de 46 centavos de dólar, según cifras divulgadas por autoridades del país vecino. Esta sustitución implica un gasto diario cercano a 1,9 millones de dólares, detalló Schutt. Las autoridades ecuatorianas aún no han confirmado oficialmente ese monto.

Seguridad e infraestructura en el centro del conflicto

Ecuador dejó de recibir energía colombiana después de que el presidente Daniel Noboa anunciara una tasa de seguridad del 30 % a importaciones desde Colombia. La medida buscó financiar acciones internas de seguridad.

Colombia respondió con aranceles similares a productos ecuatorianos y con la suspensión de la venta de energía. Luego, Ecuador elevó la tarifa por transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE). La tarifa pasó de 3 a 30 dólares por barril, lo que frenó exportaciones petroleras colombianas y tensó la relación bilateral en materia energética e infraestructura.

Llamado al diálogo bilateral

Schutt señaló que el Gobierno colombiano propuso revisar de manera conjunta los temas sensibles. Entre ellos, el gravamen al transporte de crudo, que implica un aumento cercano al 900 %, y la habilitación del paso de San Miguel, en Sucumbíos.

Según Colombia, estas restricciones obligan al traslado de crudo por carrotanques. Esa alternativa incrementa los costos logísticos y afecta la cadena energética regional. Finalmente, la viceministra planteó retomar un esquema de cooperación energética binacional, respetando la soberanía de ambos países, para restablecer el intercambio eléctrico y fortalecer la seguridad energética regional.