El 5 de julio de 2025 , el tren de la Nariz del Diablo volverá a surcar los Andes desde Alausí, Ecuador , tras más de cuatro años de inactividad.
La emoción que despierta el retorno del tren más famoso del país hace latir corazones . Cuando suene el silbato de partida, no solo se pondrán en marcha los vagones: también se reactivará la esperanza de una comunidad que vivió del turismo .
El tren de la Nariz del Diablo recorrerá nuevamente los 12,5 km entre Alausí y Sibambe , enfrentando un descenso de 500 metros por una montaña casi vertical. La proeza será posible gracias a un sistema de vías en zigzag, considerado una obra maestra de la ingeniería ferroviaria.
Inversión para rescatar el tren de la Nariz del Diablo
La reactivación fue posible gracias a la recuperación del trayecto . Los trabajos incluyeron nivelación de rieles, construcción de muros en tramos críticos (km 148 y 149) y reemplazo de durmientes. La reapertura busca atraer a los 60.000 turistas anuales que visitaban la ruta antes de la pandemia.
Los boletos estarán disponibles desde este 5 de julio del 2025 con los siguientes precios referenciales (sin IVA):
Nacionales adultos: $18,00
Nacionales niños, adultos mayores y personas con discapacidad: $9,00
Extranjeros adultos: $30,00
Extranjeros niños, adultos mayores y personas con discapacidad: $15,00
Una experiencia entre historia y vértigo a bordo del tren
El recorrido dura entre 2,5 y 3 horas , con media hora por trayecto sobre la Nariz del Diablo, un tramo que sigue cautivando por su complejidad y belleza. A través de las ventanas, los viajeros contemplarán el desfiladero del río Chanchán, el cañón Chiripungo y los picos nevados que se dibujan en el horizonte.
En días despejados, incluso el volcán Chimborazo , a 6.268 metros de altitud, se deja ver entre nubes. La emoción del descenso a 12 km/h por laderas casi verticales.
Un legado construido con vidas humanas
El Ferrocarril Transandino nació en 1861 con el sueño de unir Guayaquil y Quito , pero fue el presidente Eloy Alfaro , en 1895, quien empujó su construcción. La Nariz del Diablo fue iniciada en 1899 y se convirtió en el tramo más difícil de toda la obra.
Al menos 2.000 trabajadores murieron , muchos de ellos prisioneros jamaicanos enviados bajo promesa de libertad. El ingeniero Archer Harman , junto a Edward Morely, lideraron un proyecto tan peligroso como épico. La línea llegó a Alausí en 1902 y a Quito en 1908.
Recomendaciones para visitar la Nariz del Diablo
Se recomienda llevar chaqueta o muy buen abrigo, protector solar (SPF 70+), gafas, calzado cómodo, repelente de insectos y cámara fotográfica .
La reactivación del tren promete revitalizar la economía de Alausí y comunidades cercanas , que dependen del turismo. Restaurantes, hostales, tiendas de artesanías y servicios de guianza esperan una nueva ola de visitantes, tanto nacionales como extranjeros.
Así, la Nariz del Diablo volverá a respirar profundo entre montañas de Los Andes. Y con cada silbido y su aliento de acero, Alausí, en Chimborazo, recordará que sus rieles siguen vivos y cargados de memoria.