En una coyuntura marcada por la "guerra de aranceles" y la falta de control en la frontera norte, en Manavisión Plus el abogado Carlos Estarellas, internacionalista, abordó la efectividad de las medidas coactivas tomadas por el gobierno del presidente Daniel Noboa y la influencia de la política estadounidense en la región, en un año clave para la geopolítica del continente.
-Antes de analizar quién gana o quién pierde, porque finalmente sabemos todos que hay un perjuicio tanto del lado colombiano como ecuatoriano, ¿hay salida de este impasse diplomático entre Ecuador y Colombia?
Sí, hay salida y esa salida se puede dar ahora en Panamá, donde se conoce que van a estar el presidente Noboa y el presidente Petro. Es una reunión en la cual lo ideal es que superen estos inconvenientes de los aranceles entre los dos países y también que se establezca que hay que fortalecer la frontera entre Colombia y Ecuador, que no está controlada y por donde pasa la cocaína. La aspiración es que en Panamá se puedan solucionar estos inconvenientes.
-Se lo ha venido manejando de manera diplomática desde gobiernos anteriores, pero finalmente el gobierno del presidente Noboa toma esta decisión. ¿Fue apresurada o ya fue la gota que derramó el vaso?
Bueno, fue una decisión firme en el sentido de que la frontera no está controlada por el Estado colombiano, sino por grupos irregulares; los cultivos de coca se pasaron a la frontera y utilizan nuestras carreteras y puertos para salir al exterior. Yo hubiera utilizado en el derecho internacional medios pacíficos y medios coactivos: hubiera llamado al embajador a consulta, es decir, lo hubiera retirado momentáneamente como protesta formal y diplomática para que Colombia reaccione. Lo que hizo el presidente Noboa es un medio coactivo, utilizó la retorsión y Colombia ha utilizado la represalia; es decir, estamos en una guerra de aranceles.
-Colombia ha anunciado medidas, pero tras las declaraciones del presidente Petro, muchos las tildan de "tibias". ¿Tendría esto que ver con la influencia de Estados Unidos o la próxima reunión de Petro con Donald Trump?
Ojalá que el gobierno ecuatoriano esté haciendo las gestiones necesarias para que en esa reunión el presidente Trump le llame la atención a Petro y lo presione para que tenga cuidado con la frontera y con la salida de los cultivos de coca. Petro se va a reunir con Trump mucho antes que lo haga Noboa y eso sería extraordinario. Estamos acostumbrados a que Petro dé declaraciones antisonantes, tanto para el exterior como dentro de su país.
-¿Esto afecta políticamente al candidato de Petro en las elecciones que habrá este año en Colombia?
Sí, obviamente que le afecta porque Colombia y Ecuador son estados vecinos, tenemos una misma historia y los mismos colores de la bandera. Esto le afecta enormemente al señor Cepeda, que es el candidato del presidente.
-Del lado ecuatoriano, muchos dicen que esto es un "tiro al pie" o un autogol. ¿Es tanto así?
Sí, una medida coactiva trae consecuencias por lo mucho que estamos relacionados con lo que se produce en Colombia. Por eso digo que debió haberse retirado al embajador en consulta primero. Poner aranceles entre dos estados muy cercanos es sumamente difícil; las cámaras de la producción del Ecuador están preocupadas. Ojalá esto se supere en la reunión de Panamá.
-¿Cuál debería ser el tema central para solucionar este inconveniente, más allá de los gabinetes binacionales?
Yo aspiro que el inconveniente no espere a esa reunión, sino que en Panamá, en una cita entre los dos presidentes, se superen esos escollos. Tenemos problemas comunes: el narcotráfico y la delincuencia organizada que afectan a ambos. Lo que deben hacer los gobiernos es unirse para enfrentar estos problemas y no dividirse cuando lo que se necesita es colaboración.
-Hablando de Donald Trump y su mención a la Doctrina Monroe de "América para los americanos", ¿cuál es su opinión sobre esta visión?
Eso es una barbaridad. Yo lo explico en la universidad: no puede ser "América para los americanos". Los estados americanos son estados jurídicamente establecidos con soberanía; aplicar la Doctrina Monroe es un horror. Lo que debe haber es colaboración. Lo entendió mejor John F. Kennedy con la Alianza para el Progreso. Querer "tomar" América Latina no es aceptable de ninguna forma.
-Sobre la situación de Venezuela, ¿es el camino convocar a elecciones pronto o cómo interpreta la influencia actual de EE. UU. en ese país?
Lo de Marco Rubio es una broma. La señora Deysi Rodríguez es ilegítima, porque Maduro era un gobernante ilegítimo que no ganó las elecciones. Lo que debería darse son las garantías necesarias, por medio de la comunidad internacional, para que se convoquen a elecciones y Venezuela pueda entrar a la democracia, para que así puedan retornar tantos venezolanos que están fuera esperando que las cosas se arreglen.
-Finalmente, ¿cuál debe ser la proyección del Ecuador en el ámbito internacional en este 2026 para superar las expectativas?
La política exterior debe estar para defender los más altos intereses del Ecuador. ¿Qué es lo que más necesita el país en este momento? Cooperación internacional para poder confrontar a la delincuencia organizada y al narcotráfico. Todo lo que se haga para conseguir esa cooperación ayudará al Ecuador en este estado de inseguridad. El presidente debería enviar a la canciller y a sus embajadores a solicitar esa colaboración, no solo de EE. UU., sino de estados que ya han superado estos problemas.