El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su disposición a reunirse con su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, para abordar la crisis diplomática y comercial entre ambos países.
El mandatario colombiano afirmó que el encuentro puede realizarse cuando Ecuador lo disponga, en un contexto marcado por tensiones arancelarias y diferencias en materia de seguridad. Petro planteó que el primer punto de la agenda bilateral sea la construcción de una política conjunta para el control de los puertos marítimos, considerados clave en el narcotráfico regional.
Lo que dice el presidente de Colombia
El presidente colombiano sostuvo que las bandas criminales que operan en Ecuador se han especializado en el transporte de drogas y en el ingreso de insumos para la fabricación de fentanilo. Según Petro, estos insumos solo pueden ingresar por buques mercantes, lo que obliga a establecer controles más estrictos en los puertos del Pacífico. El mandatario advirtió que el desplazamiento de rutas del narcotráfico hacia Ecuador ha generado nuevos riesgos, con el ingreso de contrabandos más peligrosos que la cocaína.
Petro recordó que durante un encuentro con una delegación ecuatoriana en Manaos, en septiembre pasado, se discutió la necesidad de fortalecer la cooperación antimafiosa entre ambos países.
El presidente colombiano señaló que Ecuador aceptó en ese momento impulsar una mayor acción conjunta contra las organizaciones criminales transnacionales.
Las declaraciones del mandatario se produjeron mientras ambos gobiernos analizan la posibilidad de una reunión entre las cancillerías para buscar salidas a la crisis comercial.
Tensión comercial y seguridad
La tensión bilateral se intensificó tras el anuncio del presidente Daniel Noboa de aplicar un arancel del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia desde el 1 de febrero de 2026.
El mandatario ecuatoriano explicó que la medida responde a la falta de reciprocidad de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera común. Noboa aseguró que Ecuador ha realizado esfuerzos de cooperación, pese a mantener un déficit comercial superior a los 1 000 millones de dólares anuales con el país vecino.
Colombia respondió con un gravamen del mismo porcentaje a más de 50 productos ecuatorianos y con la suspensión de las ventas de energía eléctrica hacia Ecuador.
Preocupación tras las medidas
Las medidas comerciales profundizaron el conflicto bilateral y generaron preocupación en sectores productivos, empresariales y comerciales de ambos países.
Colombia había propuesto a Ecuador realizar una reunión bilateral el 25 de enero, como primer intento para desescalar la tensión diplomática y comercial entre ambos países. Sin embargo, la canciller Gabriela Sommerfeld informó que ese día no es posible concretar el encuentro debido a compromisos previamente establecidos en la agenda oficial del presidente Daniel Noboa, quien se encuentra en Bélgica. Por esa razón, Ecuador planteó nuevas fechas para la siguiente semana, con el objetivo de mantener el diálogo sin modificar su postura sobre la seguridad fronteriza.
Petro afirmó que el narcotráfico ha desplazado sus rutas hacia Ecuador debido al aumento de la presión estatal en Colombia. El presidente colombiano sostuvo que si las organizaciones criminales estuvieran cómodas en su país, no se trasladarían masivamente hacia territorio ecuatoriano. "Si el narco estuviera contento en Colombia no se iría en masa a Ecuador", señaló textualmente.
Ambos gobiernos coinciden en que la frontera de 586 kilómetros y los puertos del Pacífico son puntos estratégicos utilizados por las mafias para enviar drogas hacia Estados Unidos y Europa.