El Ministerio de Salud Pública (MSP) se pronunció de manera oficial ante la conmoción generada por el hallazgo de un joven sin vida en los exteriores de una unidad médica en el cantón Durán, provincia de Guayas. Durante la mañana de este 21 de enero de 2026, la noticia sobre el fallecimiento de un ciudadano frente al Centro de Salud El Recreo N.° 2 comenzó a circular con fuerza, generando diversas reacciones entre los habitantes de la zona. Ante el incremento de comentarios que sugerían una presunta negligencia, la cartera de Estado activó sus protocolos de comunicación para esclarecer las circunstancias exactas en las que se produjo este lamentable incidente en los exteriores del establecimiento sanitario.

A través de un boletín detallado, el Ministerio de Salud identificó al ciudadano fallecido como Mario G., de apenas 27 años de edad, quien perdió la vida en la vía pública. Los informes preliminares que circulaban en plataformas digitales indicaban que el paciente no había sido recibido por el personal médico, lo que habría provocado su deceso en el piso. No obstante, la institución pública desmintió categóricamente estas afirmaciones, asegurando que se brindó la asistencia posible dadas las condiciones en las que el joven llegó al sitio. La aclaración busca frenar la difusión de desinformación que pudiera afectar la confianza ciudadana en los servicios de atención primaria.

Cronología de los hechos en el Centro de Salud

Según el reporte oficial del Ministerio de Salud, los eventos se desencadenaron aproximadamente a las 05:30 de la madrugada, cuando Mario G. se aproximaba a la casa de salud. El ciudadano se dirigía específicamente hacia la puerta lateral posterior del establecimiento cuando, de forma súbita, sufrió una crisis que le hizo perder el estado de conciencia de manera inmediata. En ese instante, el personal de seguridad que custodiaba el perímetro del Centro de Salud El Recreo N.° 2 se percató de la situación y procedió a dar la voz de alarma de forma interna y urgente.

La respuesta del equipo médico de guardia fue inmediata tras recibir el aviso de los vigilantes, según destaca el Ministerio de Salud en su comunicado de prensa. Los profesionales de la salud acudieron al lugar donde se encontraba el ciudadano para realizar una valoración médica de emergencia y aplicar las maniobras correspondientes. Sin embargo, tras examinar al joven, el equipo de turno tuvo que constatar la ausencia de signos vitales, confirmando que el fallecimiento se había producido en el mismo sitio del incidente. Esta secuencia de hechos, según la autoridad, demuestra que no existió una omisión de socorro, sino una fatalidad biológica fuera del alcance médico.

Intervención de Medicina Legal y ECU 911

Una vez confirmado el deceso por el personal sanitario, el Ministerio de Salud procedió a seguir los lineamientos legales estipulados para casos de fallecimientos en la vía pública. Se realizó de inmediato el llamado pertinente al servicio articulado ECU 911 para coordinar la llegada de las unidades especializadas en criminalística y forense. Durante este lapso, el cuerpo de Mario G. permaneció en el exterior del centro, bajo la custodia de los agentes, cumpliendo con los protocolos institucionales que prohíben la manipulación de cadáveres antes de la llegada de los peritos oficiales de Medicina Legal del país.

El proceso de levantamiento del cadáver no fue inmediato, pues dependía de la disponibilidad de las unidades forenses, un detalle que el Ministerio de Salud resaltó para explicar la permanencia del cuerpo en el suelo durante varias horas. Finalmente, a las 08:30 de la mañana, las autoridades competentes completaron el procedimiento legal y trasladaron los restos del joven de 27 años para las investigaciones de ley. Este intervalo de tres horas entre el fallecimiento y el retiro del cuerpo fue lo que generó la alarma social entre los vecinos de El Recreo, quienes desconocían los tiempos que exigen las entidades judiciales en estos casos.

El Ministerio de Salud descarta falta de tención al ciudadano

El Ministerio de Salud ha sido enfático en señalar que estos hechos descartan totalmente que la muerte haya ocurrido por una falta de atención médica oportuna. La institución sostiene que tanto el personal de seguridad como los médicos actuaron con la celeridad requerida, priorizando la vida del ciudadano en todo momento desde que se detectó su presencia en la puerta. Para el Gobierno Nacional, proteger la integridad de los pacientes es una prioridad, y en este caso particular, se afirma que se cumplió con la atención responsable y humana que caracteriza al sistema de salud pública actual.

Además de lamentar la pérdida de una vida joven, el Ministerio de Salud aprovechó la misiva para exhortar a la comunidad a no dejarse llevar por rumores malintencionados. La difusión de información imprecisa a través de las redes sociales puede generar un clima de desconfianza innecesario hacia los trabajadores que laboran en el sector salud. La entidad reiteró que mantiene su compromiso de transparencia y solicitó a la ciudadanía informarse únicamente a través de sus canales oficiales para conocer la verdad sobre los operativos y sucesos que ocurren en las casas asistenciales de todo el Ecuador.

Realidad en los exteriores de El Recreo

A pesar de las explicaciones del Ministerio de Salud, el impacto emocional en la comunidad de Durán ha sido significativo debido a la crudeza de la escena reportada por los moradores. Los testigos presenciales que se encontraban en las cercanías del Centro de Salud El Recreo N.° 2 describieron momentos de gran angustia al ver al joven tendido sin recibir una supuesta respuesta rápida. Sin embargo, el análisis oficial determina que la muerte fue instantánea al llegar al punto, lo que limitó cualquier posibilidad de reanimación por parte del equipo médico que salió a su encuentro.

Este incidente pone de relieve la tensión que se vive en los alrededores de los centros asistenciales y la importancia de la comunicación entre el Ministerio de Salud y la población local. La resolución de este caso queda ahora en manos de las instancias forenses, quienes determinarán las causas naturales o externas que provocaron que Mario G. perdiera el conocimiento y la vida. Mientras tanto, el establecimiento en Durán continúa con su operatividad normal, reforzando la vigilancia para garantizar que situaciones similares sean atendidas bajo el estricto cumplimiento de la ley y la ética profesional médica.