El Parlamento Andino, órgano deliberante del Sistema Andino de Integración, tiene como funciones principales la armonización de marcos normativos y la búsqueda de soluciones regionales a problemas comunes. En un diálogo con Manavisión Plus, el parlamentario Virgilio Hernández detalla el trabajo de la instancia en seguridad, educación y migración, pero advierte que el avance se encuentra estancado. Hernández señala la falta de voluntad política del Ejecutivo ecuatoriano, que actualmente preside la Comunidad Andina de Naciones (CAN), para implementar un plan regional de seguridad, mientras la crisis interna se agrava.
-¿Cuál es el trabajo en sí que realiza el Parlamento Andino con sus países miembros plenos (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú) y Chile como asocia
El Parlamento Andino es el órgano deliberante del sistema andino de integración, con 46 años de vida. Sus funciones principales son la armonización de los marcos normativos entre nuestros países y propender a buscar soluciones con una mirada regional. Al mismo tiempo, somos la instancia que fiscaliza a los órganos del sistema andino de integración.
-Mencione tres temas principales en los que se ha enfocado el Parlamento Andino en 2025.
En primer lugar, la seguridad. Entregamos unos lineamientos de políticas, un libro de más de cien páginas, con las bases para generar un plan regional de seguridad que enfrente fenómenos como el narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de personas. Hemos seguido el plan de acción regional que trazaron los cancilleres en enero de 2024, pero creo que falta voluntad política para que ese plan pueda concretarse, sobre todo porque los últimos cuatro meses quien preside la Comunidad Andina de Naciones (CAN) es el gobierno de Ecuador.
En segundo lugar, el temaeducativo y fundamentalmente la Red Andina de Universidades, que busca suplir la necesidad de que los estudios hechos en cualquier país andino sean reconocidos. Queremos que la red sea parte del sistema de integración y que se homologuen los títulos.
El tercer elemento es lamigración. Hemos trabajado en actualizar el marco normativo para que los ciudadanos andinos, que ya viajan solo con la cédula, puedan desarrollar acciones laborales o profesionales. De igual manera, buscamos una posición común frente a Estados Unidos y estamos impulsando, con apoyo de eurodiputados, la excepción de la visa Schengen para Ecuador.
-Enfocándonos al tema de Ecuador, ¿qué opina usted en torno a los resultados de la consulta popular del 16 de noviembre y sobre la necesidad de alguna reforma constitucional?
El pueblo se pronunció de manera categórica. En primer lugar, es un rechazo a las preguntas, sobre todo a la 1 y 4 (bases militares y nueva Constitución), porque había incertidumbre. En segundo lugar, es un rechazo a la gestión en general, en el área económica, de seguridad y social, pues tenemos hospitales que constituyen una verdadera catástrofe nacional.
Tercero, es un rechazo al autoritarismo, que va desde la represión utilizada en octubre hasta el afán de controlar todas las funciones del Estado. Esto indigna a los ecuatorianos:mientras se suben tres puntos el IVA, ellos se perdonan 90 millones de impuestos.
-Luego de la derrota electoral, ¿cree que el Gobierno ha hecho las correcciones necesarias, especialmente en seguridad?
Lamentablemente, no vemos que existan esas correcciones. La respuesta del Gobierno es ponernos a discutir temas intrascendentes, como modificar la Constitución para excluir a las personas privadas de libertad de la atención prioritaria, lo cual no va a cambiar en nada la situación de seguridad. Se está buscando huir por la puerta de atrás.
Hace un año y medio nos convocaron a otra consulta, diciendo que con esas modificaciones al COIP tenían las herramientas suficientes. ¿Qué ha pasado? Que este año el Ecuador se va a convertir en elpaís más violento de la región, con 52-53 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, cuando con esta misma Constitución fuimos el segundo más seguro.
-El Gobierno sigue manteniendo a los ministros de Defensa e Interior. ¿Qué ha pasado con el Plan Fénix?
Se mantienen a los ministros que han sido nefastos, seguramente porque son ministros que dicen lo que el Ejecutivo piensa, pero en sus áreas son absolutamente ineficientes. Ya ni ellos ahora hablan del Plan Fénix. Se acabó el Plan Fénix sin que los ecuatorianos sepamos en qué consistía.
No hay un plan de seguridad con un eje de prevención, investigación e inteligencia. Un especialista dice que el 90% de efectividad en la lucha contra el crimen organizado depende de adecuados niveles de inteligencia. Aquí no hay un plan de inteligencia, ni un plan de equipamiento.¿Dónde están invertidos los casi $1.500 millones que se recibieron del aumento del IVA?
-La ministra de Economía también se mantiene, a pesar de la crítica situación económica. ¿Qué implicaciones tiene esta continuidad?
La ministra es responsable de esta sujeción absoluta al FMI. Esto nos va a llevar a que el próximo año, de un presupuesto de casi $40.000 millones, tengamos que destinar casi $12.000 millones para pagar la deuda externaentre interés y capital. Además, tenemos necesidades de financiamiento de cerca de $15.000 millones.
Vamos a tener que pedir prestados $7.000 millones de nuevos préstamos (incluso para pagar sueldos, por decreto) y otros $7.000 millones de deuda interna, que saldrán fundamentalmente de la Seguridad Social.No hay cambios, no hay correcciones; la situación económica empeora y tenemos un presidente desaparecido.
-¿Qué alternativas de colaboración regional concretas, más allá de la planificación, podrían darse frente al crimen organizado transnacional?
Es fundamental un plan regional. Yo menciono dos o tres. Uno que propusimos es la creación de 'Andi-Pol', para que las policías de la región andina puedan tener un proceso de coordinación, más allá de los acuerdos bilaterales. También la coordinación de las fiscalías a través de 'Andi-Jus'.
Adicionalmente, que podamos ir construyendo elementos de confianza para crearcomunidades de inteligencia que permitan que los países compartan información y ayuden a ser más efectivos en la lucha.
-¿Cuál es la situación real de iniciativas como 'Andi-Pol'? ¿Hay voluntad política?
Yo creo que sobre todo no hay conciencia de la importancia que tienen y de que hay que acelerar. En el informe del secretario general de la CAN se nos informó que ha habido primeros contactos para ir compartiendo información, incluyendo en un elemento central: el lavado de activos. Al parecer, Ecuador se ha convertido en una lavandería profesional.
Esto requiere de voluntad política para entrar a los elegantes pasillos del sistema financiero y de algunas gerencias de empresas para determinar su vinculación con el lavado y el blanqueo de activos. Los avances son muy lentos y no se tiene en cuenta la importancia de que estos temas se implementen.
-Como militante de la Revolución Ciudadana, ¿cuál es su opinión de lo que está pasando en el movimiento y de cara a la Convención Nacional de enero?
Yo soy de los que creo que la Revolución Ciudadana siempre debe tener las puertas abiertas, actuando con coherencia y principios. Lamento que personas como Marcela Aguiñaga hayan salido. Siempre hay que buscar que, en el marco de las diferencias, podamos ponernos de acuerdo y trabajar por objetivos comunes.
Nosotros nunca hemos sido una oposición ciega ni necia, pero en el Gobierno no hay la voluntad de dialogar. La Revolución Ciudadana tiene que fortalecerse recogiendo las posiciones distintas y sabiendo que para convertirnos en una alternativa, es necesario serun puntal más de un conjunto de fuerzas sociales democráticasque se necesiten para derrotar al neoliberalismo y al autoritarismo.
La entrevista puede visualizarse en las plataformas digitales deManavisión Plus.