La Vicepresidencia de Ecuador, dirigida por María José Pinto desde mayo de 2025, ha experimentado una reconfiguración profunda, con nuevas áreas, más personal y funciones adicionales delegadas por el presidente Daniel Noboa, quien decidió encargarle la conducción del Ministerio de Salud en medio de una crisis que se agrava en todo el país.

Una Vicepresidencia que retoma protagonismo y funciones propias

Tras años de restricciones operativas durante el periodo de Verónica Abad , la Vicepresidencia recuperó visibilidad institucional con la llegada de María José Pinto. Durante la administración anterior, la entidad permanecía prácticamente cerrada y con funciones limitadas, contando solo con 55 servidores. Ahora, bajo la nueva gestión, la institución pasó a 103 funcionarios, con un despacho reforzado por cinco asesores y un presupuesto anual que en 2026 llegará a $3,78 millones.

La Vicepresidencia sumó además cuatro direcciones temáticas enfocadas en primera infancia, desnutrición crónica infantil, salud mental, educación intercultural y prevención del embarazo adolescente. Estas áreas responden a las cinco prioridades que Noboa encargó a Pinto para articular políticas públicas transversales.

Encargos adicionales desde Carondelet

En junio de 2025, Noboa la integró al Comité para la Prevención del Reclutamiento de Niños y Adolescentes por el crimen organizado, un espacio liderado con el Ministerio del Interior.

Luego, durante el paro nacional de septiembre de 2025 por la eliminación del subsidio al diésel, la envió a Otavalo para apoyar la estrategia gubernamental de contención. Pese a ello, Otavalo y Cotacachi se convirtieron en los epicentros del conflicto social.

En noviembre, tras la derrota del Gobierno en la consulta popular, Noboa reestructuró el gabinete y designó a Pinto como ministra de Salud, una decisión inesperada que la colocó al frente del sector más crítico del país.

Pinto frente a un Ministerio colapsado

El Ministerio de Salud atraviesa su peor momento en años. Desde 2023 han pasado cinco ministros, todos desgastados por escándalos, problemas de abastecimiento y fracasos administrativos. El promedio de duración en el cargo apenas alcanza cinco meses.

La situación actual es grave:

  • Los hospitales del IESS tienen un abastecimiento del 65%.

  • Los del MSP llegan apenas al 45%.

  • Se registran decenas de medicamentos en stock cero.

  • Persisten deudas con prestadores privados y contratos impagos.

  • El contrato con Healthbirth, para el agendamiento de citas, continúa cuestionado.

La fallida emergencia declarada por el ministro anterior, Jimmy Martin , terminó sin resultados: en 60 días se adquirieron solo 55 medicamentos de más de 760 requeridos, obligando a extender la medida otros 30 días.

Un doble rol inédito en Ecuador

Aunque en otros países —como Colombia— los vicepresidentes suelen asumir ministerios, en Ecuador es poco común que la segunda autoridad del Estado ejerza simultáneamente un cargo ejecutivo. Pinto , una empresaria del sector textil, deberá ahora equilibrar responsabilidades entre la Vicepresidencia y el Ministerio de Salud, acompañada por el exsecretario jurídico de Carondelet, Stalin Andino.

Desde su primer día como ministra anunció un “análisis profundo” sobre la situación hospitalaria y las compras de insumos. Dos semanas después, aún no se ha presentado una hoja de ruta pública.

Una Vicepresidencia con más peso político

Con nuevas áreas temáticas, más personal y un papel protagónico dentro y fuera del gabinete, la Vicepresidenta se convierte en una pieza clave para el Gobierno. Entre la gestión de crisis, la articulación social y las urgencias sanitarias, su rol se perfila como uno de los más visibles de la administración Noboa de cara a 2026.