El Pleno de la Asamblea Nacional instaló este jueves, 22 de enero, la sesión para abordar el primer debate del proyecto de Ley de Desarrollo Agropecuario. Esta propuesta legal tiene como objetivo central establecer un marco jurídico integral que permita el fomento, la regulación y la promoción de las cadenas productivas en todo el país. La normativa pretende abarcar desde la fase de producción hasta la comercialización, asegurando la sostenibilidad de los productos bajo las competencias del ente rector del ramo.

Durante la sesión, se enfatizó que el texto no busca ser una herramienta meramente administrativa, sino un recurso técnico para el beneficio directo del productor. La Ley de Desarrollo Agropecuario surge de la unificación de diversos proyectos previos, transformándolos en un cuerpo normativo sólido. El enfoque principal de esta iniciativa radica en priorizar la soberanía alimentaria nacional y garantizar un desarrollo que sea ambiental y económicamente sostenible para quienes dinamizan el sector primario de la economía.

Los seis ejes fundamentales de la productividad nacional

Janina Rizzo, presidenta de la Comisión de Soberanía Alimentaria, explicó que el proyecto de Ley de Desarrollo Agropecuario regula aspectos críticos como la competitividad interna y externa. Para lograrlo, la propuesta se asienta sobre seis ejes estratégicos: la investigación agropecuaria, la capacitación técnica, la agricultura agroecológica, las atribuciones del Comité Nacional Agropecuario, las competencias del Consejo Consultivo y la creación de un Registro Nacional Agropecuario. Estos pilares buscan modernizar la gestión de datos y conocimientos en el sector.

La implementación de estos ejes técnicos está diseñada para dotar al sector de herramientas de vanguardia. Dentro de la Ley de Desarrollo Agropecuario, se establece que los procesos de transferencia tecnológica deben estar orientados, de manera prioritaria, hacia los pequeños y medianos productores. Al fortalecer la agricultura familiar campesina, se busca que la actividad en el campo recupere su atractivo económico y se logre mitigar el fenómeno de la migración hacia las zonas urbanas, preservando la identidad rural y la seguridad alimentaria.

Participación territorial y enfoque de género en el debate

La construcción de este proyecto de Ley de Desarrollo Agropecuario es el resultado de un extenso trabajo realizado directamente en el territorio. Según se expuso en el Pleno, la Comisión de Soberanía Alimentaria recogió los aportes de diversos sectores involucrados en la producción agrícola y pecuaria. Esta metodología participativa asegura que la ley responda a las necesidades reales de los trabajadores del campo y no solo a criterios teóricos, permitiendo una visión más amplia de la realidad productiva nacional.

Durante el debate parlamentario, en el que participaron ocho legisladores, se destacaron puntos vitales como la importancia de las exportaciones no petroleras. En el contexto de la Ley de Desarrollo Agropecuario, se planteó la necesidad de incluir mecanismos que protejan el trabajo de las mujeres rurales, quienes desempeñan un rol fundamental en la labranza. Asimismo, se discutió la urgencia de mejorar la institucionalidad y el control estatal para adaptar las políticas a las diferencias geográficas de la región interandina y la costa, que poseen dinámicas de cultivo distintas.

Aportes del sector gremial y seguridad alimentaria

Previo a la discusión parlamentaria, la Asamblea recibió en comisión general a representantes del sector productivo. Bolívar Solís, de la Asociación Holstein Friesian del Ecuador, manifestó que la Ley de Desarrollo Agropecuario representa una oportunidad histórica para dictar una normativa efectiva. El representante gremial destacó que el sector ganadero está comprometido con la construcción de una ley moderna que no solo garantice la rentabilidad, sino que también asegure la seguridad alimentaria de todos los habitantes del país a largo plazo.

El diálogo con los actores sociales permitió identificar que la Ley de Desarrollo Agropecuario debe ser un instrumento de consenso para enfrentar los retos del mercado actual. Los gremios insistieron en que la seguridad jurídica es clave para fomentar la inversión en el campo. Por ello, la normativa en construcción busca consolidar un entorno donde el productor tenga garantías para comercializar sus productos de forma justa, eliminando distorsiones en el mercado y promoviendo un sistema de abastecimiento eficiente para el consumidor final.

Comercialización y transferencia técnica

Otro de los puntos álgidos tratados en la sesión sobre la Ley de Desarrollo Agropecuario fue la necesidad de robustecer los canales de comercialización. Los legisladores coincidieron en que la tecnología debe llegar a los rincones más alejados para que la producción sea más eficiente. La ley propone que la capacitación técnica sea constante y descentralizada, permitiendo que los agricultores manejen mejores prácticas que incrementen el rendimiento de sus cosechas sin afectar los ecosistemas locales, cumpliendo así con los estándares de calidad requeridos.

La Ley de Desarrollo Agropecuario también contempla la creación de mecanismos de control para evitar la especulación. Al establecer un registro nacional, el Estado podrá tener una visión clara de la oferta y la demanda, lo que facilitará la planificación de políticas públicas. La intención es que el sector campesino cuente con un respaldo legal que lo proteja frente a las fluctuaciones de precios y le brinde acceso a créditos y asistencia técnica especializada de manera oportuna y sin trámites burocráticos excesivos.

Próximos pasos en el trámite legislativo

Al cierre de la jornada, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, decidió que la sesión fuera suspendida para analizar las observaciones presentadas. La Ley de Desarrollo Agropecuario continuará su trámite legislativo una vez que se realice la nueva convocatoria para retomar el debate. Este proceso es fundamental para pulir el texto final que irá a una segunda instancia de votación, asegurando que todas las voces de las diferentes regiones del país hayan sido debidamente escuchadas y procesadas por la comisión especializada.

La expectativa sobre la Ley de Desarrollo Agropecuario es alta, dado el peso del sector en el Producto Interno Bruto y su rol social. El Legislativo tiene la tarea de sintetizar las posturas sobre el control de tierras, el acceso al agua y el financiamiento productivo. Una vez que se reanude la sesión, los asambleístas deberán votar por los cambios sugeridos para que el proyecto avance hacia su aprobación definitiva, buscando siempre el beneficio del sector agropecuario nacional y la estabilidad de los precios para la ciudadanía.