El reciente proceso electoral, que incluyó la pregunta sobre convocar a una Asamblea Constituyente, generó una lectura clara: la ciudadanía marcó un límite al Ejecutivo. A pesar de las proyecciones, el'no' triunfó en las cuatro preguntas. En un espacio de entrevista con Manavisión Plus, la abogada, periodista y economista, Marjorie Chávez brindó una análisis amplio sobre si este resultado es una derrota directa del Presidente Noboa o una manifestación de la desconfianza acumulada hacia la clase política.

-Abogada, ya vemos que ayer Daniel Noboa perdió en las urnas, en las cuatro preguntas, y esto tomó por sorpresa a muchos. ¿Qué lectura le deja esto?

Lo primero que debemos ver con claridad es la firmeza, lo consistente del resultado. Creo que hay varias lecturas, pero una de ellas es que no es un triunfo de actores políticos por esta coyuntura. Creo que el mensaje a la ciudadanía es claro y nos tenemos que enfocar en que la gente no quiso dar un cheque blanco, aún con buena valoración del Gobierno. La gente quiso ser clara y marcar límites. La desconfianza acumulada a la clase política también es clave. Además, hubo una desconexión comunicacional: esta narrativa oficial, rápida, emocional y de campaña permanente, no logró permear un escenario donde el ciudadano realmente quiere certezas. Creo que el país ha votado con sensatez, han sido votos pensados.

-Usted señala un factor importante que es el factor emocional. ¿Cree que este proceso electoral, desarrollado tras un Paro Nacional de más de 30 días, pudo haber dejado un sinsabor en la población que afectó en las urnas?

Así es. A pesar de esto, el escenario natural, por la naturaleza de las preguntas, era quizá favorable para el 'Sí'. Teníamos miedo a la inseguridad, había cierto optimismo, una narrativa que era vendible. Pero, ¿qué pasó? Históricamente, las consultas funcionan como un termómetro político del gobierno, no necesariamente como referendos constitucionales puros. Y aquí vimos que esta narrativa no tuvo su espacio y no quiso asumir tampoco un paquete de reformas quizá mal explicadas, apuradas y sin consenso parlamentario previo, y eso finalmente pasó la factura. El país no quiere improvisación ni polarización; quiere resultados.

-Hay quienes ya catalogan esto como la primera gran derrota del gobierno de Daniel Noboa. ¿Usted comparte este criterio?

No sé si debemos leerlo de esta forma. Yo creo que la lectura correcta es que no solo es una derrota del gobierno, es sin duda el que propuso las preguntas. Aquí también vemos que esta desconfianza acumulada, el rechazo a los partidos políticos, también influyó. Creo que la lectura tiene que ser un poco más profunda, pero sin duda vivimos una crisis de representación.

-¿Considera que las preguntas que fueron llevadas a consulta popular y a referéndum eran las apropiadas, o tal vez se debieron abordar otros temas que sí podían tener mayor influencia o que la gente necesitaba más?

Lo hemos dicho y de hecho lo mencionamos con ustedes también. Creo que había varios cambios que podían pasar por reforma o por enmienda, no necesariamente por referéndum o por una constituyente. Llevamos varios meses debatiendo diferentes eslóganes emocionales, pero con muy poca técnica. Sí, por supuesto, había otras vías y de hecho siguen existiendo. Si vamos a continuar con la idea de reformar temas importantes—que sin duda el país sí necesita reformas—, lo responsable institucionalmente es ahora impulsar los procesos que corresponden, a través de reformas profundas por la Asamblea Nacional y los otros métodos que establece la Constitución.

-Hay quienes consideran que el presidente Daniel Noboa ha perdido popularidad, mientras otros dicen que el pueblo ecuatoriano ya es un poco más mesurado con sus votos. ¿Cree que se pudo evidenciar que los ecuatorianos no se dejaron llevar por la polarización de votar en bloque a favor o en contra?

Yo creo que el votante ecuatoriano demostró algo muy valioso, y es la capacidad de separar la necesidad de cambios institucionales de un discurso político que se intentó construir alrededor. Hoy la diferencia es que el electorado es más crítico y ya no se deja absorber tan fácilmente en la narrativa del poder. El país sí está profundamente polarizado, lo que condicionó la calidad del debate, pero la ciudadanía sí discutió las preguntas a profundidad.

-¿Qué es lo que debe hacer ahora el gobierno de Daniel Noboa luego de haber perdido estas cuatro preguntas en esta jornada electoral?

Las grandes reformas no se pueden explicar en dieciocho días. Ese es un gran aprendizaje que tenemos que llevarnos todos. Lo que el país necesita ahora son temas urgentes. Ya nos han dicho: "gobiernen con lo que tenemos", no necesitamos refundaciones para hacerlo, necesitamos funcionar por la vía institucional correcta. Otro de los aprendizajes es cerrar esta era de una campaña permanente. Ahora tenemos que tener una hoja de ruta clara, técnica y coherente para enfrentar los problemas estructurales del país, que son la seguridad, la sostenibilidad fiscal y la sostenibilidad de la seguridad social.

-Hay analistas políticos que aseguran que ahora uno de los pasos estratégicos sería cambiar el gabinete nacional. ¿Qué piensa de esto?

Creo que, en una lectura correcta debería realizarse. Finalmente, ¿quién es el hacedor de la política pública nacional? Es el ejecutivo. Y entonces, si algo está fallando, está fallando quien lo ejecuta. Sin duda alguna, creo que es una mirada donde hay que poner la atención, porque ojalá se tomen las correcciones necesarias y tengamos personas con técnica, pero con vocación de servicio.

-También hay quienes ya criticaron el no pronunciamiento oficial como una cadena nacional o rueda de prensa por parte del Ejecutivo luego de los primeros resultados. ¿Cree que pese a haber ganado el 'no', el presidente tuvo que haber emitido alguna cadena nacional?

Probablemente está esperando que todo el proceso termine. Yo creo que más allá de eso, el resultado ya lo tiene la ciudadanía y también, bueno, son estrategias y decisiones de cada uno, ¿no? Son formas de comunicar, son formas de liderar, y todo este proceso es un ejercicio democrático que nos deja también a todos más madurez políticaal respecto.

La entrevista puede visualizarse en las plataformas de Manavisión Plus.