Pérez Loose sostiene que cambiar perfiles individuales no es la solución definitiva para el sistema. El problema es mucho más profundo y requiere valentía y decencia.

Para el jurista, el origen de la crisis está en la cultura jurídica y la formación universitaria. Actualmente, el sistema no garantiza la calidad profesional.

Él propone que los graduados se sometan a exámenes nacionales rigurosos. En otros países, terminar la universidad no convierte automáticamente a alguien en abogado legalmente.

La falta de un código de conducta real

El segundo eje crítico es el ejercicio profesional de los abogados en el país. Ecuador carece de normas de conducta con fuerza de ley real.

Pérez Loose citó el caso Chevron como ejemplo de sanción efectiva en el extranjero. El abogado implicado perdió su matrícula por cometer fraude procesal.

En Ecuador, la sanción para un juez corrupto es casi inexistente o mínima. A menudo, solo reciben suspensiones de 20 o 90 días de labores.

El tercer punto es cómo se ingresa la función judicial. Es otra área importantísima.

El Consejo de la Judicatura bajo la lupa

La estructura del Consejo de la Judicatura representa el cuarto eje de la crisis. El organismo se ha convertido en un arma de los políticos.

A través de este ente, se ejerce presión disciplinaria contra los magistrados. También se facilita la designación de jueces que actúan completamente contra la ley.

Respecto al Consejo de Participación Ciudadana, el analista fue tajante en sus críticas. Calificó el rol asignado a dicha institución como un despropósito constitucional absoluto.

Consecuencias económicas y de seguridad

La inseguridad jurídica afecta directamente la llegada de capitales frescos al país. Los inversores no vienen por la incertidumbre del sistema judicial actual.

En el contexto de inseguridad, la justicia es una pieza crítica pero fallida. No está cumpliendo su rol en la lucha contra el crimen organizado.

Pérez Loose comparó la situación con países de África, como Senegal. Esa nación logró reformas profundas y hoy tiene un sistema judicial aceptable internacionalmente.

Soluciones para la carga procesal y el futuro

La demora en las causas es otro factor que asfixia a los ciudadanos. Procesos judiciales pueden tardar hasta tres años en resolverse formalmente hoy.

Se requiere mejorar el presupuesto y aplicar medios alternativos de solución. La mediación y el arbitraje son herramientas modernas para bajar la carga judicial.

Finalmente, el jurista enfatizó que el sistema es manejado por personas reales. La formación ética sólida es el único camino para eliminar la corrupción sistemática.