La Fiscalía solicitó la pena máxima de cinco años de prisión más agravantes para Sebastián Barreiro, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, por el delito de oferta de tráfico de influencias en el Caso Nene. Este pedido se realizó durante el cierre del juicio este domingo 18 de enero, dirigido por el fiscal Dennis Villavicencio. Él sustituyó a Carlos Alarcón, actual fiscal general encargado.
La acción tuvo lugar en un tribunal de Quito, fundamentada en testimonios que acusan a Sebastián Barreiro de exigir pagos irregulares para contrataciones en la Vicepresidencia. Según el fiscal, Sebastián Barreiro controlaba las contrataciones en la Vicepresidencia y demandó a un excoordinador entregar USD 1.700 mensuales de su salario de USD 3.200. El testigo relató que firmó una letra de cambio por USD 30.660 como garantía. La negociación ocurrió en el hotel Marriott de Quito el 8 de diciembre de 2023, cerca de las 20h30.
Detalles de las acusaciones en el Caso Nene
De acuerdo con el medio Ecuavisa, la defensa de Barreiro alega un montaje político y presentó testigos, entre ellos personal de seguridad de la exvicepresidenta, quienes afirmaron que esa noche Barreiro acompañaba a su madre en el aeropuerto de Tababela. Estos testimonios buscan contradecir la versión del excoordinador y cuestionar las pruebas presentadas.
La Fiscalía intentó procesar también a Verónica Abad en este caso, pero la Asamblea Nacional no aprobó el levantamiento de su inmunidad. Actualmente, el tribunal delibera y convocará a las partes en una fecha futura para emitir sentencia, lo que podría prolongar la resolución judicial.
Contexto de investigaciones por corrupción
El Caso Nene forma parte de un escrutinio mayor a funcionarios en Ecuador, enfocado en tráfico de influencias y contrataciones irregulares en instituciones estatales. Casos similares han involucrado a figuras políticas, resaltando demandas de transparencia en la administración pública.