El director de Usuarios Digitales, Alfredo Velazco , explicó que la iniciativa de estos formularios de infieles no sería un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia regional previamente observada en países como Perú. De acuerdo con el análisis de la organización, las cuentas que impulsaron el registro parecían comprender bien las dinámicas de viralidad digital, lo que permitió que en menos de 24 horas se acumularan más de 40.000 registros , según capturas realizadas por usuarios.
El formulario solicitaba información como nombre , ciudad , edad , profesión y un relato del supuesto antecedente de infidelidad. Aunque la veracidad de estos datos no podía ser comprobada, su difusión masiva encendió alertas sobre posibles afectaciones a la honra , exposición de datos personales y eventuales violaciones al Código Penal ecuatoriano .
Velazco sostuvo que, aunque en teoría el registro era anónimo, la difusión pública de los datos podría configurar infracciones administrativas y, en ciertos casos, incluso delitos. “No es un hecho menor —indicó— porque estamos hablando de la exposición no consentida de datos personales y relatos íntimos”.
Riesgos legales por la lista de infieles
La información divulgada incluía, en algunos casos, nombres de instituciones laborales , lo que incrementó el riesgo de daño reputacional. Para expertos en protección de datos, esta práctica representa una afectación directa a derechos constitucionales.
Velazco señaló que las víctimas pueden presentar una denuncia ante la Superintendencia de Protección de Datos Personales , cuyo rol es actuar de forma inmediata para solicitar el retiro del material. También recomendó reportar publicaciones específicas dentro de las plataformas sociales y, en casos graves que involucren acusaciones delictivas, acudir a la Fiscalía .
Sin embargo, advirtió que los procesos no siempre son ágiles. “No quisiera que la gente albergue falsas esperanzas; el proceso puede ser complejo”, afirmó. La vía más efectiva, indicó, suele ser la intervención de la Superintendencia en coordinación con la Agencia de Regulación de Telecomunicaciones (Arcotel) para dar de baja enlaces y frenar la viralización.
Entre malware, enlaces falsos y otros riesgos digitales
Además del formulario original, comenzaron a circular enlaces alternativos que, según reportes de usuarios en redes sociales, contenían presunto malware . Aunque Usuarios Digitales no pudo verificar estos casos, Velazco explicó que ciertas direcciones compartidas por terceros podrían haber sido utilizadas para infectar dispositivos mediante software malicioso.
En contraste, la hoja de cálculo con los registros no parece haber representado un riesgo técnico de hackeo directo para quienes la consultaron. No obstante, la exposición de terceros en esa base de datos sí constituye una vulneración seria. “Un delincuente podría usar esa información para crear perfiles o bases con datos sensibles”, subrayó.
El especialista recordó que la seguridad digital no solo implica el uso individual de dispositivos, sino también entender cómo terceros pueden aprovechar datos aparentemente simples para actividades ilícitas.
Lista de infieles ¿Una filtración nueva?
La circulación de estas listas no es un caso aislado en el país. Ecuador ha experimentado múltiples incidentes de filtración de datos en la última década. Velazco recordó antecedentes como el caso Healsburg , ligado al manejo de datos médicos, y la reiterada exposición de información en entidades como el Ministerio de Salud , el Registro Civil y el IESS .
A ello se suman prácticas registradas desde hace años, como la creación de grupos anónimos para denunciar a presuntos acosadores mediante publicación de nombres , direcciones y relatos no verificados . Estos mecanismos de “escarnio público”, conocidos popularmente como frunard , suelen surgir como respuesta a la percepción de falta de justicia formal.
"Esto tiene muchos años —explicó— porque la ausencia de justicia lleva a que la gente use redes sociales para obtener una forma alternativa de justicia, aunque sin garantías ni verificación".
Impacto de la inteligencia artificial en la desinformación
Otro factor crítico es el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA) como herramienta para suplantación de identidad y creación de piezas falsas. Usuarios Digitales documenta estos riesgos desde 2020 y ha identificado casos que van desde deepfakes del Presidente de la República promocionando inversiones fraudulentas, hasta la manipulación de videos íntimos usando fotografías de estudiantes de secundaria.
Velazco consideró especialmente preocupante la falta de sanciones ejemplares en casos que involucran a menores de edad , donde las consecuencias pueden ser severas y permanentes. En su análisis, la combinación de IA y redes sociales ha generado un “abanico de vulneraciones” difícil de rastrear y más difícil aún de controlar.
Aunque se evalúan mecanismos como la creación de códigos hash para identificar material generado o alterado por IA, la tecnología actual aún presenta un nivel considerable de errores.
Durante periodos como elecciones , crisis sanitarias o desastres naturales , los especialistas han observado el incremento de industrias transnacionales dedicadas a la desinformación, movidas por intereses políticos o económicos.
¿Regular las redes sociales? El debate en Ecuador
Una de las preguntas que emergieron tras este caso es si se debe regular más estrictamente el uso de redes sociales en Ecuador. Plataformas como Facebook o Instagram suelen retirar imágenes de desnudos o contenido explícito, pero no aplican filtros sistemáticos para impedir la publicación de listas con datos personales , como la implicada en este caso.
Velazco explicó que aplicar filtros de este tipo es más complejo porque las plataformas no abren automáticamente los archivos vinculados mediante enlaces. Sin embargo, consideró que sería positivo que las empresas tecnológicas incorporen mecanismos para identificar y frenar la distribución de bases de datos sensibles .
“La observación es válida —reconoció—, y sería ideal que se tomen más en serio la protección de datos personales”.
Protección de menores y dilemas sobre anonimato
El debate se extiende también al acceso de menores de edad a redes sociales. Algunos países han endurecido políticas, como Australia, que bloqueó YouTube para menores de 16 años, o varias naciones europeas que prohíben abrir cuentas antes de los 13 años.
Velazco considera apropiado que Ecuador avance en regulaciones similares, dado el riesgo de cyberbullying , grooming y exposición a contenido inapropiado. Como padre, afirmó que retrasar el acceso a redes puede ser un reto, pero necesario.
Sin embargo, también advirtió que los sistemas más estrictos de verificación de edad pueden comprometer el anonimato .
“Hay momentos en los que el anonimato es lo que protege a quienes buscan expresar su voz sin arriesgarse”, enfatizó.
Consecuencias y retos pendientes
La filtración de estas listas de supuestos infieles pone en evidencia la fragilidad de la ciberseguridad en Ecuador, pero también revela la necesidad urgente de:
Mayor educación digital
Regulaciones más claras
Protocolos más rápidos para retirar contenido dañino
Herramientas para identificar desinformación
Protección reforzada para menores y grupos vulnerables