Javier Medina Abarca es Viceministro de Electricidad y Energía Renovable desde 2025. Actualmente, es ministro subrogante por la gira en Europa de la titular de la cartera, Inés Manzano.
Medina es ingeniero en electricidad (ESPOL) y posee una Maestría en Electricidad con mención en Sistemas Eléctricos.
Con 14 años de experiencia en el sector eléctrico, entre sus cargos destaca la Dirección Ejecutiva del Operador Nacional de Electricidad (CENACE) en 2024. Además, fue Director de Planificación Eléctrica de CNEL-EP.
-¿La suspensión de venta de energía desde Colombia pone en riesgo el suministro eléctrico en Ecuador?
No. Rotundamente no existe ningún riesgo. Hoy Ecuador ejerce su soberanía energética con un sistema eléctrico estable, autosuficiente y técnicamente sólido. Ecuador seguirá encendido. La suspensión de exportaciones desde Colombia no afecta el servicio eléctrico nacional. El país continúa su marcha: tenemos una industria produciendo, un Ecuador encendido y millones de ecuatorianos trabajando.
¿Tiene Ecuador capacidad real para cubrir toda su demanda sin depender de Colombia?
Sí. Hoy contamos con una potencia efectiva de 7.700 MW, compuesta por:
• 5.401 MW hidráulicos,
• 2.087 MW térmicos,
• 210 MW renovables no convencionales.
En 2025 ingresaron 596,8 MW adicionales y se recuperaron 250 MW térmicos, fortaleciendo la base firme del sistema. Colombia nos estaba aportando alrededor del 8%. Una cifra modesta ante la capacidad que hoy tiene nuestro sistema soberano.
-¿Qué significa haber recuperado 250 MW térmicos?
Significa que, en dos años, Ecuador pasó de administrar la crisis eléctrica a resolverla con inversión y planificación. En 2025 se incorporaron más de 860 MW entre nueva generación y recuperación térmica, se invirtieron USD 278 millones en transmisión y el país cerró el año sin apagones, pese al estiaje y a una infraestructura envejecida. La diferencia fue anticipación técnica.
Mazar, al 75% de su capacidad
-Tras los apagones de 2024, ¿qué cambió en el sistema eléctrico?
Cambió el modelo. Pasamos de una gestión reactiva a una gestión preventiva y soberana. Hoy monitoreamos de forma permanente los factores climáticos, hidrológicos y operativos.
El embalse de Mazar está al 75 % de su capacidad, lo que nos da respaldo estratégico.
Hoy el sistema es más fuerte, más confiable y más preparado.
-En un futuro, ¿Ecuador deberá volver a comprar energía a Colombia?
Ecuador compró energía cuando convenía y exportó cuando tuvo excedentes. La gestión se basó en eficiencia económica y soberanía en la toma de decisiones. Eso demuestra que hoy el sistema no solo se recuperó, sino que opera con lógica de Estado, no de emergencia.
-¿Qué rol cumple la modernización térmica en esta nueva etapa?
La modernización térmica es clave para una energía más firme, eficiente y sostenible.
El Acuerdo del MAE permite reponer cerca de 300 MW de centrales con más de 35 años, cuya recuperación ya no es viable. Esto optimiza recursos públicos y fortalece la confiabilidad del sistema con tecnología moderna.
¿Por qué un impasse por control en la frontera termina impactando en el tema energético?
Porque la seguridad y la energía son parte de una misma ecuación de soberanía.
El Gobierno realiza esfuerzos firmes, a través de nuestras Fuerzas Armadas, para enfrentar a grupos criminales ligados al narcotráfico y a la minería ilegal en la frontera.
La decisión del presidente Noboa busca un compromiso real y recíproco, para que ambos países enfrenten juntos estas amenazas.
Priorizamos la seguridad de nuestros ciudadanos, el fortalecimiento de nuestra balanza comercial y una integración energética regional responsable.
Por eso seguimos avanzando en proyectos estratégicos como la interconexión eléctrica con Perú, que refuerza nuestra soberanía energética y reduce dependencias.
Insisto, ¿el Gobierno puede dar tranquilidad a la ciudadanía?
Ecuador entero puede estar tranquilo. No hay riesgo de apagones. Tenemos un sistema robusto, planificado y soberano. Ecuador sigue su marcha: produce, trabaja, crece y hoy defiende su soberanía energética con hechos.