El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), iniciará en febrero de 2026 el primer Registro Nacional Agropecuario (RENAGRO) a escala nacional. Esta iniciativa, ejecutada en cooperación con la Agencia Francesa para el Desarrollo (AFD), desplegará a aproximadamente 3.000 brigadistas en el sector rural para identificar qué, cómo y dónde se produce en el país, con el fin de establecer una gestión eficiente basada en evidencia técnica y científica.

Componentes y despliegue tecnológico

La ejecución del RENAGRO se fundamenta en tres pilares estratégicos para la modernización del sector. El primero consiste en el levantamiento y difusión de información agropecuaria en campo; el segundo se centra en la actualización continua de datos, lo que permitirá elaborar un mapa nacional de cobertura y uso del suelo; y el tercero contempla la repotenciación tecnológica de los sistemas informáticos destinados al procesamiento y almacenamiento de la data recolectada.

Este registro integral permitirá la creación de estudios especializados, facilitando que el Estado ordene la provisión de servicios gubernamentales. Además, la información servirá como base para que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) municipales y parroquiales planifiquen el desarrollo de sus territorios con datos reales sobre su capacidad productiva y necesidades específicas.

Para garantizar la transparencia y el alcance del proyecto, las autoridades han programado eventos de socialización oficial. En Manabí, la presentación se realizará el 20 de enero, mientras que en Azuay el evento tendrá lugar el 22 de enero. Estas jornadas permitirán que los productores conozcan la metodología de los brigadistas y la importancia de su participación.

Impacto en exportaciones y trazabilidad

Uno de los beneficios críticos del RENAGRO es su aporte al comercio exterior. En la actualidad, los mercados internacionales exigen altos estándares de trazabilidad, así como el cumplimiento estricto de normas sanitarias y laborales. Al contar con un registro digitalizado y verificado, los productos ecuatorianos podrán certificar su origen y procesos, fortaleciendo la competitividad de las exportaciones no petroleras.

Asimismo, la información generada será de libre acceso para el fortalecimiento del Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA) y servirá como insumo fundamental para la investigación académica. Esto permitirá que las universidades y centros de pensamiento desarrollen soluciones innovadoras adaptadas a la realidad del campo ecuatoriano, basándose en estadísticas oficiales y no en proyecciones estimadas.

El proyecto busca, en última instancia, transitar hacia un desarrollo sostenible. Con el conocimiento de los recursos disponibles y las técnicas de producción empleadas, el MAGP podrá dirigir subsidios, asistencia técnica y créditos de manera más precisa, evitando el desperdicio de recursos y fomentando prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente y la normativa legal vigente.

Relevancia del censo agropecuario

La importancia de este censo radica en el tiempo transcurrido desde las últimas actualizaciones estadísticas en el agro. El RENAGRO se presenta como la herramienta clave para cerrar la brecha de información en el Ecuador rural, permitiendo que las decisiones estatales dejen de ser generales y pasen a ser especializadas por rubro y región.

Con la data que se recolecte, el país podrá enfrentar de mejor manera los desafíos climáticos y las fluctuaciones de precios en el mercado global. La participación de los 3.000 brigadistas marcará el inicio de un proceso de digitalización que pretende colocar a la producción agropecuaria ecuatoriana bajo estándares de eficiencia internacional, asegurando la soberanía alimentaria y el crecimiento económico del sector.