Desde finales de noviembre de 2025, el expresidente Rafael Correa, líder del movimiento Revolución Ciudadana (RC5), mantiene una confrontación pública con la prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, debido a diferencias en posturas políticas y acercamientos de esta última a sectores opositores como el presidente Daniel Noboa. En Manabí, dirigentes del movimiento han expresado sus posiciones sobre el impacto en la unidad partidista y el futuro del proyecto político.
Opiniones de dirigentes en Manabí
Juan José Peña, director provincial de RC5 en Manabí y concejal de Portoviejo, enfatizó la necesidad de respetar principios en los ámbitos institucional, personal, profesional y partidista.
Indicó que el contexto político actual incluye polarización, persecución política y desinformación acumulada en los últimos 18 o 19 años en contra del movimiento y de sus lideres nacionales.
Peña manifestó confianza en el criterio de Correa como líder máximo, al conocer mejor a las personas involucradas, y resaltó la importancia de diferenciar lo institucional de lo personal, evitando compartir con actores que insultan al movimiento.
Llamados a la unidad y autocrítica
Gabriela Molina, asambleísta por Manabí de RC5, destacó que, más allá de las diferencias públicas, el movimiento busca cambios estructurales para superar el subdesarrollo en Ecuador.
Agregó que la próxima convención partidista servirá para ratificar compromisos, realizar autocrítica y corregir rumbos, manteniendo claros los objetivos democráticos.
Molina abogó por la unidad interna y expresó aprecio por tanto Correa como Aguiñaga, reconociendo su eficiente gestión pública en roles previos.
Antecedentes del movimiento y liderazgo
La Revolución Ciudadana, fundada por Rafael Correa en 2006, ha sido un actor clave en la política ecuatoriana, promoviendo políticas de izquierda y fortalecimiento estatal durante su gobierno de 2007 a 2017.
Marcela Aguiñaga, electa prefecta del Guayas en 2023 bajo la bandera de RC5, ha generado controversia por sus llamados al diálogo nacional, incluyendo reuniones con el presidente Daniel Noboa, considerado opositor por Correa.
Correa, desde el exilio en Bélgica, ha criticado públicamente estas acciones, sugiriendo a Aguiñaga que abandone el movimiento si no comparte su ideario, en declaraciones realizadas a finales de noviembre de 2025.
Posiciones sobre la posible división
Margarita Veintimilla, concejal de Portoviejo por RC5, afirmó que la confrontación mediática no dividirá al movimiento, ya que nadie es indispensable.
Resaltó que Correa es quien aporta la mayoría de votos y que la gratitud obliga a reconocer a RC5 como un proyecto político más allá de individuos.
Veintimilla respetó la libertad de expresión de Aguiñaga y otros como Pavel Muñoz y Aquiles Álvarez, pero no comparte sus decisiones, y confirmó su permanencia en el movimiento.
Perspectivas de prefectos y exfuncionarios
Leonardo Orlando, prefecto de Manabí por RC5, describió la situación como un desacuerdo entre dos actores políticos que deberían llegar a un acuerdo por el bien del país.
Evitó profundizar en el impacto sobre la imagen y unidad de RC5, desviando la respuesta a otros temas.
Xavier Valencia, exfuncionario del gobierno de Correa en Manabí, criticó las acciones de Aguiñaga como incoherentes con el ideario inicial de RC, al reunirse con enemigos históricos del movimiento, incluyendo Noboa.
Críticas a la coherencia ideológica
Valencia argumentó que tales acercamientos representan una deslealtad, favoreciendo élites financieras y el Fondo Monetario Internacional, en contra de las mayorías.
Enfatizó que las declaraciones de Correa sobre separar a militantes "tibios" buscan reivindicar los orígenes de RC, enfocados en políticas públicas para educación, salud, infraestructura y bienestar.
Peña agregó que cualquier debilidad interna se medirá con el tiempo y los números electorales, pero no detendrá el fortalecimiento del proyecto.
Convención partidista y objetivos nacionales
La próxima convención de RC5, prevista para los próximos meses, se presenta como un espacio para resolver tensiones internas y reafirmar el compromiso con cambios democráticos.
Dirigentes coinciden en que el movimiento debe priorizar la unidad para mantener su influencia en la política ecuatoriana, especialmente ante elecciones futuras.
Aguiñaga, en declaraciones recientes, ha afirmado que el Ecuador actual difiere del de la era Correa, y que no mantiene contacto con él desde hace meses, aunque no descarta futuras conversaciones.
Reacciones adicionales y cierre
Juan José Peña reiteró que no juzga a las partes, pero confía en Correa y aboga por cuidar posturas para evitar divisiones.
Gabriela Molina subrayó el cariño hacia ambas figuras y la necesidad de superar diferencias personales por el bien del país.
La polémica continúa desarrollándose en redes sociales y medios, con Correa cuestionando el apoyo a Aguiñaga para su reelección, mientras el movimiento prepara su agenda para 2026.
El debate interno en Revolución Ciudadana refleja tensiones acumuladas en la política ecuatoriana, donde el diálogo con opositores choca con la lealtad ideológica, afectando potencialmente la cohesión partidista en provincias clave como Manabí y Guayas.