Más de 13,9 millones de ecuatorianos están habilitados para votar este domingo 16 de noviembre en la consulta popular y referéndum propuestos por el presidente Daniel Noboa, cuyo objetivo es reformar parcialmente la Constitución e incluir la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente, según informó el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Consulta Popular y referéndum
El órgano electoral recordó que el voto es obligatorio para los ciudadanos entre 18 y 65 años, mientras que será facultativo para adolescentes de 16 y 17, adultos mayores de más de 65 años y personas con discapacidad. Las autoridades enfatizaron que estas disposiciones buscan garantizar una participación amplia y acorde con lo establecido en el Código de la Democracia.
Para facilitar la organización de la jornada, el CNE reiteró que los ciudadanos pueden consultar su lugar de votación a través de su portal oficial. El sistema permite verificar el recinto asignado y conocer si el ciudadano fue designado como miembro de mesa, únicamente digitando el número de cédula, la fecha de nacimiento y validando un captcha. El organismo recomendó realizar esta verificación con anticipación para evitar demoras el día del sufragio.
El proceso electoral se desarrollará bajo normas estrictas que buscan garantizar la transparencia y la confidencialidad del voto, elementos esenciales para la legitimidad del resultado.
Restricciones y normativa durante el proceso electoral
Entre las principales limitaciones vigentes, el CNE recordó la prohibición del uso de teléfonos celulares, cámaras u otros dispositivos electrónicos dentro del biombo de votación. Esta restricción aplica tanto para los electores como para los vocales de mesa durante el proceso de conteo.
El artículo 279 del Código de la Democracia tipifica esta acción como una infracción electoral grave, sancionada con una multa equivalente a once salarios básicos unificados y la suspensión de derechos políticos por un año. Según el organismo, estas medidas buscan evitar cualquier riesgo de violación al secreto del voto y asegurar la integridad del sistema electoral.
El CNE señaló en un comunicado que “este proceso es un ejercicio democrático trascendental que permitirá a la ciudadanía pronunciarse sobre temas estructurales del país”, subrayando la importancia de cumplir con las normas para garantizar una jornada ordenada.
Las cuatro preguntas del referéndum y la consulta
Los ecuatorianos deberán responder cuatro preguntas, de las cuales tres corresponden a referéndum y una a consulta popular. Los ejes principales que se someterán a votación son los siguientes:
- Eliminación de la prohibición de establecer bases militares extranjeras o ceder instalaciones nacionales a fuerzas armadas de otros países.
- Supresión de la obligación estatal de asignar fondos públicos a organizaciones políticas.
- Reducción del número de asambleístas, con un esquema que contempla diez nacionales, uno por provincia y uno extra por cada 400.000 habitantes, conforme al censo más reciente.
- Convocatoria a una Asamblea Constituyente, cuyos integrantes serían elegidos por voto popular y que elaboraría una nueva Constitución, la cual entraría en vigencia únicamente si es aprobada en referéndum.
Estas preguntas buscan modificar aspectos centrales de la arquitectura institucional ecuatoriana, por lo que tanto el Gobierno como el CNE han resaltado la relevancia del proceso para la planificación futura del país.
Organización electoral y participación ciudadana
El CNE ha desplegado personal en todo el territorio para asegurar el funcionamiento de las juntas receptoras del voto y supervisar el cumplimiento de las normas. Se instalaron puntos de información ciudadana para orientar a los votantes en zonas rurales y urbanas, dada la magnitud del padrón electoral.
La jornada incluirá un monitoreo constante para detectar incidentes, retrasos o irregularidades, así como para garantizar el acceso de personas con movilidad reducida y de grupos vulnerables. Los centros de votación estarán habilitados durante el horario establecido por la autoridad electoral, y al cierre se realizará el conteo conforme a los protocolos vigentes.
Contexto político y expectativas
El llamado a consulta forma parte de la estrategia del Gobierno para introducir cambios en materia institucional y administrativa. La eventual aprobación de la Asamblea Constituyente representaría un proceso político de amplio alcance, mientras que las otras reformas apuntan a modificar la estructura legislativa, el financiamiento político y la política de defensa.
La ciudadanía, por su parte, participará de un proceso que definirá la orientación constitucional del país y abrirá la posibilidad de nuevos debates sobre la organización del Estado.