El Tribunal de Garantías Penales de Guayaquil reinstaló este lunes 1 de diciembre la undécima sesión del juicio contra 17 militares procesados por la desaparición forzada de cuatro menores de edad ocurrida la noche del 8 de diciembre de 2024 en el sur de la ciudad y en la parroquia rural de Taura, en lo que se conoce como el caso Las Malvinas.

En una jornada marcada por la emotividad, el soldado Alex Xavier Q. A., acogido al mecanismo de cooperación eficaz con la Fiscalía, pidió perdón públicamente a las familias de Ismael Arroyo (15 años), Josué Arroyo (14), Nehemías Arboleda (15) y Steven Medina (11), reconoció haber mentido en su primera versión por temor a represalias y detalló las agresiones físicas que sufrieron los menores mientras estuvieron bajo custodia de la patrulla militar.

Relato detallado de las agresiones en tres puntos distintos

Según el testimonio del soldado, militares interceptaron a los cuatro menores en la avenida 25 de Julio, frente al Mall del Sur, y los subieron a dos camionetas. En el trayecto hacia Durán-Tambo, el soldado David Andrés A. C. habría golpeado con la culata del fusil a dos de los adolescentes que viajaban en el balde del vehículo. Al llegar al peaje Durán-Tambo, los menores fueron bajados, obligados a arrodillarse con las manos en la cabeza y golpeados en la parte superior del cuerpo y la cabeza.

El cabo primero Jonathan Raúl G. P. habría sido el principal ejecutor de estas agresiones. El punto final fue un camino secundario bloqueado por un árbol caído en Taura , a 30 kilómetros de Guayaquil. Allí, el subteniente John Henry Z. E., jefe de la patrulla, habría golpeado al menor Steven Medina (11 años) con una correa, mientras el mismo cabo Jonathan Raúl G. P. aplicaba una llave de sumisión a otro adolescente. El uniformado aseguró haber escuchado disparos al aire realizados por el subteniente Z. E. y el cabo segundo Sergio Francisco V. B.

Dos días después, el 10 de diciembre de 2024, los 17 integrantes de la patrulla acordaron una versión única para encubrir los hechos. Primero en un documento informal y luego en el parte oficial solicitado por un coronel, según el relato.

Testimonios contradictorios de otros procesados

Otros militares que declararon este lunes y la semana pasada mantienen que liberaron con vida a los menores cerca del árbol caído. El soldado David Andrés C. A. afirmó que “no sabía que eran menores” porque “medían más de 1,70 metros” y que solo obedecía órdenes. Mientras que el cabo Bryan Olmedo N. L. responsabilizó a grupos de delincuencia organizada por la muerte y calcinación posterior de los cuerpos, hallados el 24 de diciembre de 2024, en un paraje aislado de Taura.

El cabo segundo Sergio Francisco V. B. negó haber visto agresiones y aseguró que permaneció en el balde de la camioneta durante todo el trayecto. El cabo segundo Jhon Eduardo T. M. cuestionó la veracidad de los cuatro militares cooperadores y afirmó no haber presenciado maltrato alguno.

Video encubierto y reconstrucción de hechos

La Fiscalía presentó en juicio un video grabado de manera encubierta por un militar que muestra a varios efectivos golpeando a los adolescentes con objetos, entre ellos fusiles. En abril de 2025, durante una segunda reconstrucción de los hechos, tres militares cambiaron su versión inicial y reconocieron las golpizas.

El mayor César David Altamirano confirmó que la patrulla Tango Charly recibió fusiles, subametralladoras y pistolas la noche del 8 de diciembre. Señaló que el armamento fue devuelto sin novedad y con la misma cantidad de munición.

Estado del proceso y prisión preventiva

Fiscalía cerró su etapa probatoria el 24 de noviembre tras presentar cerca de 100 testigos. Las defensas limitaron su prueba al testimonio de los propios procesados. Dieciséis de los 17 militares permanecen en prisión preventiva desde el 31 de diciembre de 2024. El tribunal suspendió los plazos de caducidad de la medida , por lo que no existe riesgo inmediato de excarcelación.

El delito de desaparición forzada está tipificado en el artículo 163 del Código Orgánico Integral Penal y contempla penas de 22 a 26 años de prisión. El tribunal continuará receptando los testimonios pendientes. Una vez concluida esta fase, las partes presentarán alegatos finales antes de que los jueces entren en deliberación. Familiares de las víctimas, presentes en la sala, escucharon en silencio el pedido de perdón del soldado Alex Xavier Q. A. La audiencia se reanudará este martes 2 de diciembre a las 9h00 (24).