En un espacio de entrevista de Manavisión Plus, Carlos Estarellas, exsubsecretario Relaciones Exteriores de Ecuador analizó el conflicto diplomático entre Estados Unidos y Colombia, tras el cruce de declaraciones entre Donald Trump y Gustavo Petro. El diplomático calificó de “desacertadas” las posturas del presidente colombiano y sostuvo que sus decisiones “han aislado a Colombia y debilitado su imagen internacional”.

—Abogado, ¿este impase entre Estados Unidos y Colombia era previsible?

Sí, se veía venir por las declaraciones desacertadas de Petro. Desde los aranceles hasta sus mensajes en redes sociales contra Estados Unidos, ha mostrado una actitud provocadora. Su discurso en Naciones Unidas, pidiendo a las Fuerzas Armadas norteamericanas no acatar órdenes de su presidente, fue la gota que derramó el vaso. Era un enfrentamiento que se iba a dar tarde o temprano.

—¿Tiene relación este conflicto con la postura de Petro frente a Venezuela?

Por supuesto. Petro siempre se mostró cercano a Nicolás Maduro. Nombró a un embajador de confianza y mantuvo reuniones constantes con el régimen. Además, recientemente se conoció una declaración que lo vincula con el cartel de los soles, algo que debe ser investigado. Internamente también enfrenta un gran desgaste político; su facilidad para decir barbaridades le ha generado graves problemas.

—Estados Unidos retiró la visa al presidente Petro y lo excluyó de la lista de países que combaten el narcotráfico. ¿Qué implicaciones tuvo esto?

Son decisiones muy graves. La revocatoria de la visa afecta su capacidad de gestión internacional. Además, la descertificación de Colombia implica la suspensión de ayudas económicas y de seguridad, algo que afecta directamente al país. Desde el Plan Colombia, Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares en cooperación; todo eso se tambalea por las malas relaciones que Petro ha creado.

—El presidente ecuatoriano Daniel Noboa reaccionó con un mensaje público de respaldo a Donald Trump. ¿Fue una jugada estratégica?

Sí, lo fue. Noboa quiso enviar un mensaje claro de que Ecuador es un aliado confiable en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal. Es una manera de aprovechar el vacío que deja Colombia y fortalecer la relación con Washington. Esperemos que esto se traduzca en colaboración real y ayuda económica, no solo en declaraciones.

—Con las elecciones colombianas próximas, ¿cómo prevé el panorama político en ese país?

El repudio hacia Petro es enorme. Él trajo de vuelta la violencia a Colombia. Su partido no tiene posibilidades de reelegirse. Lo preocupante es el nivel de violencia verbal y social que ha generado. Ya se ha asesinado a un candidato presidencial y ojalá eso no se repita. Petro ha polarizado al país como pocos líderes en su historia reciente.

—¿Y cuál es su lectura sobre la situación en Venezuela?

Venezuela vive una narcodictadura. Maduro es un usurpador del poder y los Estados Unidos deberían actuar pronto. Se habla de operaciones en el Caribe, pero hasta ahora no pasa del discurso. Es necesario que actúen para erradicar ese cáncer político que afecta no solo a Venezuela, sino a toda la región.

—Finalmente, doctor, ¿cómo evalúa el escenario en Bolivia y el rol de Ecuador en su posible estabilización?

Bolivia está económicamente quebrada: sin dólares, sin gasolina, con clases virtuales por falta de recursos. La elección de Rodrigo Paz marca un cambio, pero su tarea será titánica. Ecuador podría ofrecer apoyo simbólico o asesoría técnica, pero no tiene capacidad económica para ayudar de forma real. La solución debe venir de los organismos internacionales.

La entrevista completa puede visualizarse en las plataformas digitales de Manavisión Plus.