El abogado y excandidato a la presidencia de la República por el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), Pedro Granja , dictó el pasado 13 de noviembre una clase magistral en la Universidad San Gregorio (USG) titulada " Crimen Organizado, menores infractores y derecho penal internacional ". Este tema será fundamental en la maestría en Derecho con mención en Niñez, Adolescencia y Patrimonio que la USG abrirá en marzo de 2026, con Granja como docente.
- Me parece que la academia tiene la obligación ineludible de generar espacios de discusión y debate sobre temas que realmente nos preocupan a todos como sociedad. Hoy, por ejemplo, vemos cómo se discute en la Asamblea Nacional la posibilidad de reducir la edad para imputar a menores . Ya se aprobó bajarla de 16 a 14, pero ahora se busca reducirla aún más; se pretende que niños de 12 años puedan ir a prisión . Simultáneamente, ya se han endurecido las penas y ahora los menores pueden estar detenidos hasta por ocho años.
- La urgencia radica en los tremendos errores estructurales que estamos deliberadamente ignorando. Por ejemplo, la tasa de denuncias por violación a niños que ingresan al sistema penal indica que hay un menor violentado cada cuatro horas . Sin embargo, de ese volumen de casos, apenas el 3% recibe justicia , porque el 97% de las denuncias quedan impunes . Esto evidencia una enorme deuda de jueces y fiscales con el país. Creo que los niños están siendo sistemáticamente invisibilizados en una nación a la que no le importa la inversión en educación, en salud, ni en su gente. Hay que discutirlo todo, porque no todo se resuelve con derecho penal.
- Ciertamente, vamos a generar más preguntas que respuestas para los asistentes. Yo, con mi formación en temas de lucha antimafia en el extranjero, voy a enfocarme fundamentalmente en victimología , en el análisis del crimen organizado y, crucialmente, en la conexión de estos grupos criminales con los menores de edad .
- Lo que vamos a debatir es la diferencia entre el obsoleto paradigma del orden y el paradigma de gestión de la conflictividad . A partir de este enfoque moderno, se deben generar planes de política criminal y, crucialmente, planes de prevención efectivos para evitar que los niños sean seducidos por las bandas. Este es un debate que debe ser abordado de manera amplia y filosófica.
- Esa es una pregunta maravillosa, aunque comparto su pesimismo. El único problema es que si nos rendimos ahora, tenemos que apagar la luz e irnos todos a casa para dejar que esto se convierta en la selva, en la barbarie . Siempre se pueden hacer cosas. Lo lamentable es que hoy tenemos asambleístas que, sin haber estudiado Derecho, nos dicen que hay que castigar a los niños con penas más duras para acabar con el crimen organizado. Pero no tocamos a las mafias, no tocamos el lavado de activos, no tocamos a los adultos que son quienes los incitan a cometer los delitos. ¿Se da cuenta de la sinrazón de este enfoque?
- Primero, hay que revisar cuál es el presupuesto que el Estado ecuatoriano destina a la educación , a la salud (hospitales), a la investigación y al deporte . Si usted hace ese análisis, se dará cuenta de que destinamos muchísimo más dinero a militares y policías , mucho más dinero a comprar gases lacrimógenos, en lugar de invertir en escuelas y libros . Ahí está la respuesta de todo.
- Ciertamente, hay países como Suecia, por ejemplo, donde la edad de imputabilidad es a partir de los 7 años , pero la clave está en que solo desde los 23 en adelante se aplica la pena de cárcel. Suecia apuesta por medidas socioeducativas . Hay países del Caribe que penan desde los 10 años, pero al mismo tiempo invierten grandes cantidades, privilegiando lo social antes que la represión . Por eso, los casos de niños penalizados son virtualmente nulos. En contraste, en Ecuador, lo que buscamos es meter a los niños a la cárcel en lugar de meterlos en las escuelas . Eso es realmente demencial, es diabólico, y hay que denunciarlo.
- ¡Por supuesto que sí! Si usted, con todo su esfuerzo y cariño, inscribe a su hijo en una escuela de calidad y le da herramientas, ese niño será alguien que aporte a la sociedad. Pero si usted abandona a ese mismo niño en condiciones de miseria, en una escuela con piso de tierra y sin techo, donde es violentado y abusado, seguramente se convertirá en un enemigo del sistema.