El ministro del Interior entregó nuevos detalles sobre la captura de Fito, cabecilla de Los Choneros, y sobre el manejo actual de la Cárcel del Encuentro, considerada el penal más estricto del país.
El operativo se ejecutó el 25 de junio de 2025, cuando el Bloque de Seguridad incursionó en una vivienda de varias plantas en Montecristi, provincia de Manabí, tras una alerta clave sobre su paradero.
Operativo de alto riesgo en Manabí
El despliegue policial y militar se extendió por más de ocho horas, debido a la presunción de que Fito permanecía oculto en el inmueble. Por ello, los ministros del Interior y Defensa se trasladaron hasta Manta para coordinar acciones.
Durante el allanamiento, Reimberg relató en el pódcast de Juan Sid que solicitó revisar el dormitorio principal y buscar pastillas, un indicio clave que confirmaba la reciente presencia del cabecilla. Las pastillas aparecieron en el lugar.
El búnker donde se ocultaba Fito
La presencia de un jardín levantó sospechas adicionales. Por esta razón, el ministro solicitó maquinaria pesada para remover la tierra, ante la presunción de un túnel o búnker subterráneo.
Mientras tanto, las fuerzas de seguridad cerraron entre 20 y 30 cuadras a la redonda y un helicóptero realizó sobrevuelos constantes para detectar posibles rutas de escape en la zona.
En medio de los trabajos en el patio posterior, la maquinaria removió una estructura desde el piso del inmueble. En ese instante, emergió la cabeza de Fito, quien permanecía oculto bajo tierra.
"Al segundo golpe de la maquinaria golpeó el techo donde estaba Fito. En ese momento se asustó, abrió la escotilla, salió y un fusil lo estaba esperando para recibirlo", describió Reimberg.
Traslado y diálogo con Fito
Luego de la captura, las autoridades enfrentaron momentos de tensión por el siguiente paso. Por ello, activaron apoyo aéreo inmediato para trasladar a Fito hasta Guayaquil bajo estrictas medidas de seguridad.
El ministro explicó que se abrió un diálogo directo con el cabecilla para obtener información que aporte a la seguridad del país, aunque inicialmente mostró resistencia y entregó datos incorrectos.
El momento clave con su hija
Ante la negativa, Reimberg aplicó otra estrategia y permitió el ingreso de la hija menor de Fito, quien llegó en un blindado de las Fuerzas Armadas.
"Le dije: ‘Bueno, tienes la oportunidad en este momento de despedirte de tu hija’", relató el ministro, quien explicó que el cabecilla reaccionó con enojo antes de comprender la situación.
"Entró la hija, él se acercó, la vio y entendió que no iba a haber otra oportunidad más. En ese momento se puso a llorar; se quebró por el tema de la hija", contó Reimberg.
Posteriormente, Fito se acercó a una pared, golpeó suavemente su cabeza y agradeció la oportunidad de despedirse.
"En ese momento compartió un poco de información que fue utilizada en investigaciones por parte de la Policía", reveló el ministro.
Extradición y destino final de Fito
Luego de este episodio, Fito permaneció menos de un mes en la cárcel La Roca. Posteriormente, las autoridades ejecutaron su extradición a Estados Unidos.
En territorio estadounidense enfrenta siete cargos, entre ellos tráfico de drogas y armas, dentro de procesos judiciales federales en curso.
Cárcel del Encuentro: régimen extremo en Santa Elena
El ministro también detalló el funcionamiento de la Cárcel del Encuentro, ubicada en Santa Elena y operativa desde el 10 de noviembre de 2025.
En este penal, los reos -incluidos cabecillas- permanecen en celdas para cuatro personas, mezclados entre distintas organizaciones criminales, bajo un estricto régimen de control.
Control total y disciplina carcelaria
Los internos reciben alimentación balanceada, con proteínas variadas, sin acceso a economatos ni privilegios.
"La gente dice que están bajando de peso. Claro que están bajando, porque se acabó esa vida que llevaban en otras cárceles", explicó el ministro.
La Policía controla el interior del centro penitenciario, mientras los militares resguardan el perímetro externo, evitando cualquier intento de fuga o comunicación ilícita.
"Pocos sabrán en qué día están... se enteran de que amanece porque ven el rayito de sol", describió Reimberg sobre la rutina diaria de los internos.
Temor entre bandas criminales
El ministro aseguró que las fuerzas del orden erradicaron la creencia de que los reos controlan las cárceles.
"Hoy están bastante ‘educaditos’ y ya no son ‘nadie’ en el mundo criminal", afirmó, al señalar que integrantes de otras bandas temen ser trasladados a este centro.
Finalmente, anunció que desde finales de marzo e inicios de abril de 2026, el Gobierno proyecta la construcción de una megacárcel para 15.000 reos. (07)