El Gobierno, a través de la Cancillería de Ecuador, confirmó que se encuentra monitoreando de cerca el caso de un niño ecuatoriano identificado con las iniciales L. C. R. Este menor fue localizado en la ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota, luego de un incidente que involucró a agentes federales de migración de los Estados Unidos. La noticia de la presunta detención del infante generó una reacción inmediata de las autoridades consulares para garantizar que se respeten sus derechos fundamentales durante todo el proceso administrativo.
Según los reportes preliminares, el Consulado del Ecuador en dicha ciudad solicitó detalles urgentes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Según la Cancillería de Ecuador su objetivo es obtener información veraz sobre el estado de salud y la ubicación exacta donde permanece el pequeño bajo custodia. Es prioridad para el Estado ecuatoriano asegurar que el bienestar del niño no se vea comprometido por su situación migratoria actual en territorio norteamericano.
El abandono del menor durante el operativo
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) emitió un informe aclaratorio sobre las circunstancias que rodearon la detención. En este documento se detalla que el padre del menor, el ciudadano Adrián Alexander Conejo Arias, se encontraba en su vehículo cuando fue abordado por los oficiales. Al notar la presencia de ICE, el hombre decidió huir del lugar a pie, dejando al infante ecuatoriano completamente solo dentro del automóvil en el que se movilizaban. Esta acción fue calificada como un abandono por las autoridades de la Cancillería de Ecuador y sus contrapartes estadounidenses.
Debido a que el progenitor escapó, el niño fue puesto inmediatamente bajo el resguardo oficial del DHS para evitar cualquier peligro en la vía pública. La Cancillería de Ecuador enfatizó que, en este tipo de escenarios críticos, la seguridad del menor es la preocupación central de las entidades de socorro y control migratorio. El reporte técnico indica que el procedimiento se ejecutó siguiendo las normativas de protección infantil vigentes en la jurisdicción de Minneapolis, separando el caso migratorio de la seguridad inmediata del menor.
Protocolos de custodia y posibles soluciones
Actualmente, la Cancillería de Ecuador analiza las opciones legales que el Departamento de Seguridad Nacional ha puesto sobre la mesa para resolver la situación del pequeño L. C. R. El organismo estadounidense señaló que, bajo estas condiciones, se debe consultar con los padres la viabilidad de que el niño sea deportado junto a ellos hacia el Ecuador. Otra alternativa que maneja la Cancillería de Ecuador es que el menor sea entregado y colocado temporalmente con una persona de confianza. Este individuo debe ser designado expresamente por los progenitores para que asuma la tutela legal del infante.
La decisión final dependerá de la comunicación que se logre establecer con los familiares directos y la evaluación de bienestar que realice el consulado ecuatoriano. Para la Cancillería de Ecuador, es vital que la persona asignada cuente con la capacidad de ofrecer un entorno seguro mientras se resuelve la situación jurídica del padre evadido. Este monitoreo constante busca evitar que el niño ingrese a sistemas de acogida estatales permanentes, priorizando siempre la reunificación familiar o el entorno más cercano posible de acuerdo con la voluntad de sus padres.
Compromiso del Ministerio de Relaciones Exteriores
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, funcionando como la Cancillería de Ecuador, reafirmó su compromiso con la comunidad migrante y la defensa de los menores en vulnerabilidad. Los diplomáticos ecuatorianos en Minneapolis mantienen una línea directa con las agencias federales para recibir actualizaciones en tiempo real sobre este sensible expediente.