El gremio médico ecuatoriano, a través de la Asociación Ecuatoriana de Distribuidores e Importadores Médicos (ASEDIM), solicitó al Gobierno nacional excluir dispositivos médicos e insumos hospitalarios de la tasa de seguridad del 30 % aplicada a importaciones desde Colombia, vigente en 2025, por su impacto en costos, atención y abastecimiento en Ecuador.
Insumos estratégicos para el sistema de salud
ASEDIM señaló que los dispositivos médicos e insumos hospitalarios no son bienes de consumo, sino insumos estratégicos para la salud pública. Estos productos sostienen la operación de hospitales públicos y privados en todo el país.
Según el gremio, la aplicación del arancel del 30 % generaría un aumento directo en los costos de atención médica. Además, advirtió que la medida podría afectar la disponibilidad de insumos esenciales en centros hospitalarios.
"En la parte pública, porque no se va a poder comprar, si de por sí ya tenemos problemas en estos estudios de mercado que están pretendiendo comprar a más bajo precio, vamos a tener productos que van a encarecerse, y en la parte privada encarecer los servicios", señaló el sector en una declaración.
Áreas médicas afectadas
Entre los productos impactados constan insumos para cardiología, hemodiálisis, unidades de cuidados intensivos (UCI), cirugía y diagnóstico de laboratorio. También se incluyen instrumentos y aparatos utilizados en procesos de imagenología.
ASEDIM alertó que un incremento del 30 % afectaría de forma directa a pacientes con enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en Ecuador. Asimismo, impactaría a personas con enfermedad renal crónica, cuya supervivencia depende de tratamientos continuos.
"Esto implica en los equipos de laboratorio y los reactivos; esos son los aparatos de diagnóstico y también los temas de imagenología que vienen importados", añadió el gremio médico ecuatoriano.
Comercio bilateral y sobrecostos
De acuerdo con datos del sector, Colombia es el cuarto proveedor de dispositivos médicos del Ecuador. Durante 2025, el país importó cerca de 42 millones de unidades por un valor aproximado de USD 51,4 millones.
La aplicación de la tasa de seguridad del 30 % representaría un sobrecosto estimado de USD 15,4 millones. Este monto, según ASEDIM, reduciría el acceso de los pacientes a insumos médicos y presionaría los presupuestos hospitalarios.
Ante este escenario, el gremio propuso conformar una mesa técnica interinstitucional con participación del Estado y del sector sanitario. El objetivo es identificar subpartidas sensibles relacionadas con la salud. ASEDIM indicó que la exclusión de estos productos busca proteger el derecho constitucional a la salud y garantizar la continuidad de la atención médica en Ecuador, sin afectar la sostenibilidad del sistema hospitalario.