Para André Benavides, la consulta popular funcionó como un medidor de la aceptación presidencial , más que como un debate sobre el contenido de las preguntas. Señala que muchos ciudadanos podían estar de acuerdo con temas como bases militares extranjeras o la reducción del número de asambleístas , pero no con el mecanismo presentado ni con el momento político elegido.

El jurista sostiene que la lectura central del resultado apunta a un voto de castigo hacia la gestión del Ejecutivo. Asegura que, aunque algunas propuestas tenían respaldo conceptual, la ciudadanía percibió la consulta como una iniciativa tardía y poco articulada.

Además, recuerda que episodios como el paro nacional , las tensiones por la eliminación de subsidios, el debate sobre la seguridad social y la pugna con la Corte Constitucional deterioraron el margen político del Gobierno para proponer una reforma de este alcance.

Una decisión tardía y con consecuencias políticas

Benavides insiste en que el error no fue la premura, sino la demora . Afirmó que, desde su perspectiva, el Ejecutivo debió haber convocado a una Asamblea Constituyente inmediatamente después de la posesión presidencial el 24 de mayo , aprovechando el impulso electoral y las condiciones políticas iniciales.

Esa tardanza, explica, generó un desgaste que se reflejó en el resultado de la consulta. La acumulación de conflictos sociales, decisiones controvertidas en materia económica y la ausencia de una estrategia de comunicación sólida impactaron directamente en el ánimo ciudadano.

Para el constitucionalista, el momento elegido para la consulta no solo fue inoportuno, sino que coincidió con una relación ya fracturada entre Gobierno y ciudadanía, lo que debilitó la recepción de la propuesta.

Reformas constitucionales: un camino casi cerrado

Benavides detalla que, aunque el Gobierno mantiene mayoría para aprobar leyes ordinarias, no cuenta con los votos necesarios para enmendar la Constitución en la Asamblea Nacional. Para ello se requieren dos tercios , cifra inalcanzable sin el apoyo del correísmo, algo que considera políticamente improbable salvo en casos excepcionales.

Entre las reformas que se complican menciona el traslado de atribuciones del Consejo de Participación Ciudadana a la Asamblea o las relacionadas con bases militares extranjeras , las cuales requieren un referéndum adicional.

En ese escenario, sostiene que pensar en nuevas reformas constitucionales desde la Asamblea es “ harto complejo ”.

El desafío de reconstruir la relación con el electorado

Según Benavides, el Gobierno enfrenta ahora la necesidad urgente de reconquistar el voto ciudadano . Utiliza un símil afectivo: la relación entre el Ejecutivo y el pueblo está “ rota ”, y la única forma de repararla es mediante una gestión pública efectiva.

Advierte, sin embargo, que este proceso tomará meses , en un contexto donde las elecciones seccionales serán la próxima gran medición del clima político.

De no lograr un acercamiento real con la ciudadanía, afirma, el Gobierno podría enfrentar un nuevo costo político en esa jornada electoral.

Ausencia presidencial y fallas de comunicación

Consultado sobre la decisión del Presidente de no pronunciarse mediante una aparición pública, Benavides señala que lo adecuado hubiera sido emitir un mensaje desde el lugar donde se encontraba.

El abogado considera que esta ausencia refuerza un problema recurrente: la falta de vocería eficaz y de una estrategia de comunicación clara.

Para Benavides, una vocería fuerte, unificada y pedagógica habría podido generar otro tipo de recepción ciudadana.

El factor decisivo: quién propone, no qué se propone

El constitucionalista recuerda un antecedente reciente: la consulta popular de 2023 impulsada por Guillermo Lasso , donde una pregunta considerada políticamente correcta -la extradición de delincuentes- fue rechazada por el electorado. En contraste, cuando el actual mandatario planteó la misma pregunta un año después, la ciudadanía la aprobó.

Para Benavides, esta comparación evidencia que el resultado de una consulta no depende únicamente del contenido, sino de la credibilidad del proponente . En esta elección, afirma, el voto reflejó un juicio directo hacia el Ejecutivo , confirmando que la consulta fue percibida como un referéndum sobre su desempeño.