Ecuador perdió 239 mil hectáreas de bosque entre 2020 y 2024 debido a la expansión agropecuaria, principalmente en Morona Santiago, Santo Domingo de los Tsáchilas y Zamora Chinchipe, según el monitoreo de MapBiomas Ecuador difundido el 29 de octubre. La transformación del uso del suelo impacta la cobertura natural y la biodiversidad nacional.

Expansión agropecuaria como principal motor

Entre 2020 y 2024, el mosaico de agricultura y pastos aumentó en 311.582 hectáreas, indicando que la actividad agropecuaria sigue siendo la mayor causa de la pérdida de bosque. Un informe de Fundación EcoCiencia para MapBiomas Ecuador confirma que este fenómeno concentra la mayor presión sobre el territorio forestal.

Las provincias más afectadas por esta transformación del suelo son:

  • Morona Santiago: 69.187 hectáreas

  • Santo Domingo de los Tsáchilas: 45.035 hectáreas

  • Zamora Chinchipe: 40.679 hectáreas

Otras provincias con pérdidas significativas incluyen Manabí, Bolívar, Cotopaxi y Loja, cada una con más de 24 mil hectáreas deforestadas.

Cobertura natural frente a usos antrópicos

El monitoreo de MapBiomas analiza la transformación del uso de suelo entre 1985 y 2024. Según los datos, el 67% del país mantiene coberturas naturales, mientras que el 32,3% corresponde a actividades humanas, principalmente agrícolas y ganaderas.

La plataforma interactiva de MapBiomas Ecuador permite visualizar estos cambios históricos, facilitando el seguimiento de la deforestación y la expansión agropecuaria a lo largo de cuatro décadas.

Otros factores de pérdida forestal

Además de la expansión agropecuaria, incendios forestales devastaron 84 mil hectáreas solo en 2024. La actividad minera, principalmente ilegal, también afecta la cobertura vegetal, sobre todo en la Amazonía y en áreas protegidas como el Parque Nacional Podocarpus.

MapBiomas Ecuador destaca que la combinación de estos factores aumenta la presión sobre los ecosistemas, comprometiendo la biodiversidad y la regulación climática de las zonas afectadas.

Perspectiva y monitoreo

El análisis de MapBiomas permite identificar las zonas más vulnerables y diseñar políticas ambientales más efectivas. La pérdida de bosque afecta la calidad del suelo, la captura de carbono y la conectividad ecológica, generando impactos directos sobre la fauna y las comunidades locales.

Expertos coinciden en que la deforestación continúa siendo una amenaza para la sostenibilidad del país y subrayan la importancia de monitoreo constante, regulación de actividades agropecuarias y control de incendios y minería ilegal.