El analista Alberto Acosta Burneo explicó que Ecuador no define el precio internacional del banano , pese a ser uno de los mayores exportadores del mundo. Señaló que la antigua prohibición de siembras limitó la capacidad del país para responder a la demanda global, mientras otros territorios como Centroamérica y Asia aumentaron su producción .
Alberto Acosta Burneo calificó la prohibición como un “ desconocimiento económico profundo ”, pues en los mercados la oferta se regula por los precios y no mediante restricciones legales. Según el economista, la idea de que una mayor producción provoca quiebras masivas carece de sustento técnico, ya que el precio actúa como freno natural cuando deja de ser rentable sembrar.
El especialista afirmó que esta política “ ataba de manos ” al Ecuador, impidiendo incrementar la oferta en momentos de alta demanda y cediendo espacio competitivo a rivales internacionales.
Impacto interno: ¿quién gana y quién pierde?
Para Acosta Burneo, permitir nuevas siembras hubiera beneficiado a toda la economía ecuatoriana mediante mayor actividad productiva, empleo e inversión , algo frenado por la normativa previa. El economista sostiene que el gran perjudicado es el país en su conjunto, porque dejó pasar oportunidades que otros mercados capitalizaron rápidamente.
La falta de capacidad para expandir cultivos significó que, mientras el mundo pedía más banano, Ecuador no podía proveerlo , afectando ingresos y competitividad. Este estancamiento también impactó la productividad, que hoy es una de las más bajas del sector a nivel internacional.
Sin nuevas inversiones, señala Acosta Burneo, se creó un “ mercado cautivo ” que no pudo modernizarse ni mejorar su rendimiento por hectárea.
Productividad: la comparación con el camarón
El economista destacó el caso del camarón ecuatoriano , actualmente el principal producto de exportación del país y un ejemplo de crecimiento sostenido. A diferencia del banano, la industria camaronera no enfrenta límites de siembra , lo que permitió atraer inversión, tecnología y mejorar la productividad a niveles globales.
Gracias a ello, Ecuador compite incluso con precios internacionales a la baja, manteniendo liderazgo por eficiencia. Para Acosta Burneo, esta “ revolución de productividad ” debe replicarse en el banano, pero el primer paso es eliminar las restricciones a nuevas siembras, algo que aún requiere reformas legales más profundas.
El experto insiste en que solo con libertad para invertir y expandir cultivos será posible incrementar la competitividad y recuperar terreno frente a los países que ya modernizaron su producción.
Migración de cultivos: decisiones guiadas por el mercado
Consultado sobre la posibilidad de que agricultores migren a otros cultivos, como ocurrió con el cacao, Acosta Burneo afirmó que los productores responden naturalmente al comportamiento de los precios. Si el banano registra una demanda creciente y precios altos, más agricultores apostarán por sembrarlo; si ocurre lo contrario, migrarán hacia cultivos más rentables.
El especialista subraya que este comportamiento es propio de todos los mercados agrícolas y que limitar siembras solo impide responder a las señales de los consumidores internacionales. Cuando Ecuador no produce suficiente, otros países sí lo hacen , ampliando su presencia global.
Acosta Burneo advierte que ceder esta capacidad de reacción es un error que reduce la participación ecuatoriana en un mercado de alta demanda.
Exportaciones: un panorama que cambia
El banano mantiene un crecimiento moderado por volumen y por precio, pero con espacio para mejorar.
El economista sostiene que la baja productividad del banano ecuatoriano limita su rentabilidad, especialmente frente a competidores que han invertido masivamente en tecnología. Si se eliminan barreras para ampliar la superficie cultivada, el sector podría atraer nuevas inversiones y recuperar dinamismo.
La modernización permitiría competir incluso en escenarios de precios internacionales fluctuantes, como ya ocurre en el camarón.
Precios mínimos de sustentación: ¿funcionan?
Acosta Burneo considera que los precios mínimos de sustentación pueden generar distorsiones si se fijan sin considerar el valor internacional del producto. En su criterio, deben diseñarse mecanismos flexibles alineados al mercado global.
Señala que imponer precios muy altos puede expulsar al Ecuador del mercado, dado que existen muchas otras fuentes de banano a nivel mundial.
Competitividad internacional y acuerdos comerciales
Sobre la reciente reducción de sobretasas en Estados Unidos, explicó que en el caso del banano la medida aplicó a todos los países productores, por lo que no representa una ventaja diferencial. Sin embargo, otros productos sí mantienen beneficios comparativos, como el camarón frente a India.
El economista resaltó que Ecuador debe seguir ampliando acuerdos comerciales en regiones estratégicas como Asia, Medio Oriente y Canadá , además de concretar negociaciones con Japón. Señaló que países vecinos firmaron estos acuerdos décadas antes, y Ecuador debe recuperar el tiempo perdido para posicionar sus exportaciones.
Tres gobiernos consecutivos -indicó- han sostenido una política favorable a la apertura comercial, fundamental para expandir la producción y el empleo.
Salario básico y productividad: una relación clave
Acosta Burneo recordó que el salario depende directamente de la productividad del trabajador . Explicó que Ecuador mantiene salarios relativamente altos frente a su baja productividad, lo que dificulta la creación de empleo adecuado: solo 4 de cada 10 ecuatorianos cuentan con uno.
A diferencia de países como Chile o Costa Rica, donde los salarios altos van acompañados de una productividad igualmente elevada, en Ecuador esta relación está desbalanceada.