El sistema eléctrico de Ecuador marcará un cambio relevante en 2026, según anunció la ministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, este lunes 2 de febrero. El Ejecutivo concentrará esfuerzos en obras, ampliación de capacidad de generación y llegada de capital privado.
En declaraciones a Ecuavisa, Manzano explicó que el presidente Daniel Noboa dispuso enfocar el año en proyectos de infraestructura estratégica. De esta manera, el Gobierno de Ecuador busca impulsar empleo y reforzar la seguridad energética nacional.
Prioridad en obras y confianza económica
La ministra señaló que el Ejecutivo avanzó primero en ordenar las finanzas públicas. Luego, definió como prioridad las obras del sistema eléctrico de Ecuador, con el objetivo de sostener la recuperación económica y fortalecer la confianza en los mercados.
Además, precisó que las empresas públicas cumplirán programas de compensación social a través del Ministerio de Infraestructura y Transporte. Ese enfoque permite articular inversión, desarrollo territorial y estabilidad energética.
Rezagos históricos presionan la demanda
Manzano atribuyó los retrasos en la diversificación de la matriz energética a un Plan Nacional de Electricidad aprobado en 2023, que acumuló ineficiencias durante más de una década. Ese escenario limitó la respuesta frente al crecimiento sostenido de la demanda.
La funcionaria recordó que el actual Gobierno recibió un déficit cercano a 1.800 megavatios, mientras el consumo eléctrico aumenta alrededor de 300 megavatios por año, presión que obligó a acelerar decisiones estructurales.
Reformas energéticas impulsan inversión privada
Las leyes conocidas como "No más apagones" incorporaron por primera vez al gas como eje de nueva generación eléctrica. El límite para proyectos privados subió de 10 a 100 megavatios, cambio que mejora el atractivo para inversionistas.
Manzano añadió que las reformas permiten crear "distritos autónomos eléctricos", esquemas de autogeneración y microrredes para sectores productivos. "Estos modelos apuntan a que complejos industriales produzcan su propia energía", afirmó, al citar el clúster camaronero de Durán.
Ajustes legales fortalecen el marco normativo
La ministra indicó que el Ejecutivo ajustó normas tras observaciones de la Corte Constitucional. Esos cambios refuerzan la seguridad jurídica y reducen riesgos para nuevas inversiones.
Según Manzano, este marco legal resulta clave para sostener proyectos de largo plazo y consolidar las obras previstas dentro del sistema eléctrico de Ecuador.
Proyectos sumarían casi 1.400 megavatios
El país cuenta con 975 megavatios en proyectos en fase de desarrollo, aún sujetos a trámites técnicos y ambientales que suelen tomar entre uno y un año y medio. A ese bloque se suman 340 megavatios en proyectos de ciclo combinado.
Además, existen 400 megavatios pendientes del dictamen de sostenibilidad fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas. La ministra anticipó que la convocatoria podría publicarse en los próximos días.
Ciclo combinado y transición energética
Manzano recordó que los proyectos de ciclo combinado requieren alrededor de 24 meses para entrar en operación. Estas iniciativas forman parte de la transición energética, junto con planes vinculados al campo Amistad y expansiones en Petroecuador.
Ese enfoque apunta a garantizar generación firme y reducir vulnerabilidades durante periodos de alta demanda.
Recuperación de centrales reduce el déficit
La ministra aclaró que el déficit inicial incluía proyectos de gran escala como Cardenillo, cercano a 600 megavatios, que todavía busca financiamiento.
Durante 2025, el Gobierno recuperó 250 megavatios en centrales térmicas y eficiencia hidroeléctrica, incorporó 264 megavatios en nuevas hidroeléctricas y añadió cerca de 200 megavatios de renta flotante, además de unidades a gas y proyectos en Cuenca.
Con esas acciones, el déficit actual bordea entre 1.000 y 1.100 megavatios, con reducción progresiva a medida que entren nuevas obras y contratos.
Manzano subrayó que este avance permite planificar 2026 con mayor previsibilidad dentro del sistema eléctrico de Ecuador.
Embalse de Mazar sostiene la estabilidad
La ministra descartó riesgos inmediatos de cortes eléctricos y aseguró que el sistema opera con holgura. Incluso cuando Colombia suspendió envíos en enero, el país dispuso de 5.500 megavatios para cubrir una demanda pico cercana a 5.200.
Según explicó, el embalse de Mazar mantuvo niveles altos durante 2025 y permitió administrar reservas con descensos controlados y recuperación sostenida desde mediados de enero.
Estiaje y nuevas incorporaciones
Para Manzano, el único periodo crítico corresponde al estiaje entre septiembre y octubre. Este año, el sistema incorporará alrededor de 300 megavatios adicionales mediante nuevos procesos contractuales.
Ese refuerzo apunta a consolidar la estabilidad operativa del sistema eléctrico nacional.
Reemplazo de importaciones
Ecuador cuenta con una potencia instalada cercana a 7.700 megavatios, de los cuales 6.600 corresponden a potencia efectiva. En la operación diaria, la disponibilidad ronda los 5.500 megavatios.
Tras el freno de compras a Colombia, el país recurre a generación hidroeléctrica, térmica y a gas. Centrales como Agoyán, San Francisco y Manduriacu regresaron tras mantenimiento o ajustes por sedimentación.
Balance y mirada a 2026
Manzano reconoció diferencias de costos cercanas a 900.000 dólares en determinados momentos. Sin embargo, sostuvo que Ecuador evitó un escenario más caro, ya que Colombia ofrecía vender electricidad generada con diésel.
Con ese balance, la ministra insistió en que 2026 será un año clave para el sistema eléctrico de Ecuador, con el objetivo de reducir el déficit, fortalecer la generación firme y atraer inversión privada.