El ultranadador ecuatoriano Juan Pablo Flores , de 44 años, completó una travesía de 21 kilómetros a través del Lago Titicaca , desde la Gruta de Lourdes (Bolivia) hasta Pomata (Perú). La hazaña, realizada en 8 horas de nado ininterrumpido, convierte a Flores en el primer ser humano en lograr esta ruta binacional, enfrentando condiciones extremas de altitud y temperatura, con una futura validación por parte de Guinness World Records .

Una travesía extrema en el lago más alto del mundo

Durante ocho horas continuas, Flores nadó en aguas de apenas 12 °C de temperatura, a 3.800 metros sobre el nivel del mar, un entorno que presenta una de las menores concentraciones de oxígeno del planeta. A esto se sumaron olas de hasta un metro de altura, que exigieron un esfuerzo físico y mental extraordinario.

“El frío nos llevó al límite, pero el corazón pudo más. Este récord no es solo mío, es de todos los que soñamos con unir naciones y desafiar los límites humanos”, declaró el atleta tras llegar a la orilla peruana, visiblemente emocionado y rodeado de su equipo y pobladores locales.

El nadador ecuatoriano completó la travesía en 8 horas y 3 minutos , según registros preliminares de los cronometristas oficiales, quienes acompañaron la ruta en embarcaciones de apoyo equipadas con sistemas GPS y monitoreo médico.

Un récord binacional y un símbolo de unión

El Lago Titicaca, compartido por Bolivia y Perú , es el lago navegable más alto del mundo y presenta condiciones de nado extremadamente complejas debido a su altitud, baja temperatura y variabilidad climática. Ningún nadador había logrado antes recorrerlo en la ruta Gruta de Lourdes–Pomata, una distancia de 21 kilómetros lineales .

La validación oficial de Guinness World Records se completará en aproximadamente un mes, cuando se verifiquen los datos de temperatura, tiempo y recorrido. Sin embargo, los observadores presentes ya confirmaron que Flores es el primer nadador en el mundo en completar la travesía , marcando un precedente histórico en la natación de aguas abiertas.

Más allá del logro deportivo, la hazaña simboliza un mensaje de integración entre los pueblos andinos , destacando el espíritu de cooperación entre los equipos de ambos países que participaron en la logística y la seguridad del evento.

Preparación y desafíos físicos

La preparación para este reto extremo tomó más de un año de entrenamiento intensivo en aguas frías y en altitud. Flores entrenó principalmente en Quito y Cuenca , simulando condiciones de hipoxia y resistencia cardiovascular.

Los especialistas que acompañaron al atleta explican que, a esa altitud, el cuerpo recibe 30% menos oxígeno , lo que incrementa la fatiga y el riesgo de hipotermia. Por ello, el ecuatoriano debió mantener un ritmo controlado de 2,6 kilómetros por hora , equilibrando esfuerzo físico y respiración.

El equipo técnico incluyó a médicos deportivos, rescatistas y un grupo de apoyo logístico binacional , encargados de registrar la ruta y monitorear los signos vitales del nadador en tiempo real. A lo largo del recorrido, Flores consumió líquidos isotónicos y suplementos energéticos para mantener la temperatura corporal y la resistencia muscular.

Una carrera de resistencia y disciplina

Juan Pablo Flores no es un desconocido en el mundo de la natación de ultraresistencia . Antes de conquistar el Titicaca, había participado en pruebas internacionales en el Canal de la Mancha (Reino Unido-Francia) y en la Triple Corona de Aguas Abiertas , que reúne algunas de las competencias más exigentes del mundo.

Su logro más reciente consolida su posición como uno de los ultranadadores más destacados de América Latina , reconocido por su capacidad de resistencia y su enfoque mental frente a condiciones extremas.

“El reto de ser pionero y unir a nuestros países está hecho. Gracias infinitas a todos por su apoyo en el en vivo. ¡Hicimos historia juntos!”, escribió Flores en sus redes sociales, donde compartió imágenes de su llegada a la orilla peruana.

Un legado para el deporte ecuatoriano

Con esta travesía, Ecuador suma un nuevo capítulo en la historia del deporte de resistencia y consolida su presencia en el circuito mundial de natación de aguas abiertas . Autoridades deportivas nacionales han destacado el impacto simbólico del logro, que combina disciplina, patriotismo y cooperación internacional .

El nadador anunció que su siguiente objetivo será completar un circuito en el Lago Nahuel Huapi (Argentina) , otra prueba de altitud y bajas temperaturas. Mientras tanto, espera que su experiencia motive a jóvenes deportistas a perseguir metas que parezcan imposibles.

La hazaña de Juan Pablo Flores en el Lago Titicaca no solo rompe récords deportivos, sino que reafirma el poder del esfuerzo humano frente a los límites naturales, convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia y unión entre naciones.