El entrenador paraguayo Raúl Duarte se ha convertido en uno de los técnico que más ascenso en el fútbol ecuatoriano. Ha logrado dos de Segunda Categoría a la Serie B, y cuatro desde las Serie B a la A.
El último ascenso lo logró el pasado domingo en el estadio Reales Tamarindos dirigiendo Liga de Portoviejo. Duarte ha logrado dos ascenso de Segunda Categoría a la Serie B, con Deportivo Quevedo y Liga de Portoviejo. A ellos se suman cuatro de la Serie B, a la A, con el Quevedo (1), Fuerza Amarilla (2) y Cumbayá (1).
Es orgullo inmenso llevar a una institución tan prestigiosa al lugar que se merece. Portoviejo nunca debió estar en Segunda Categoría. Devolvimos a una institución histórica al sitial que merece por hinchada e idolatría. Además es una forma de estar con la conciencia tranquila de haber cumplido el objetivo y a partir de ahí siga creciendo como institución.
Los problemas personales de algunos jugadores, la pérdida de (Jorge Luis) Vargas (+), nos dolió bastante, porque no es fácil perder a un compañero. Además el intento de asesinato a (Braian) 'Cuco' Angulo, pero eso nos unió y fortaleció, y nos convencimos que este sería el año.
Fue el viaje más largo y triste de mi vida. Lo recordamos todo el año. Esa imagen nos motivó para no volver a fallar.
Definitivamente. Este ascenso borra el mal sabor del año pasado y premia al gran sacrificio que hizo en los dos años que llevamos acá, el sacrificio del club y de la presidenta (Mónica Zamora).
Si él fue testigo de mi llanto, de tristeza. Soy muy mal perdedor y llevo 40 años en esto. Esta vez las lágrimas fueron de alegría, de agradecimiento a Dios y a mi familia.
En partidos decisivos la táctica pasa a segundo plano. Apostamos a una genialidad individual y a ser más agresivos. Se dio el golazo (de Jhojan Riascos) y fuimos justos ganadores ante Aampetra.
El partido contra Búhos. Fue el mejor rival que enfrentamos. Después de ganarle supe que llegaríamos a la final y pelearíamos el ascenso, porque Búhos tenía jugadores muy buenos, tenía una estructura táctica muy difícil de sobrepasar y estaba muy bien trabajado.
Uno fue la capacidad de cambiar formación táctica durante los partidos; la unión y el ambiente familiar del plantel; y la seriedad y profesionalismo absoluto de los jugadores.
Imposible destacar a uno o cinco. Nunca tuvimos once titular fijo. El mérito es colectivo; dependimos del grupo, nunca de individualidades. Todos los jugadores que están en el plantel cumplieron cuando lo requerimos.
Jugar con 20.000 personas no es lo mismo que con 200. Nos empujó muchísimo y manejamos bien la presión gracias a los experimentados. Es lindo jugar con un estadio así, con tanta algarabía, bullicio, apoyando al equipo. Lo único que me gustaría es que todos los partidos sean así.
Sí. Mantuvimos el 85 % del plantel y los refuerzos trajeron competencia interna. Fuimos aportando gente que necesitábamos. Todos los que llegaron aportaron y elevaron el nivel de competitividad del plantel.
Me siento muy agradecido. Nos sentaremos a conversar después de la final del ascenso nacional, pero hay buena relación y ganas de continuar.
Mejorar la infraestructura, dejar de ser nómada en entrenamientos, Liga de Portoviejo debe tener su propio complejo deportivo, y no estar buscando cancha todos los días, y que el estadio Reales Tamarindos sea su casa definitiva con prioridad absoluta.
Agradecimiento eterno. Los presionamos todo el año al límite y nunca se quejaron o mostraron inconformidad. Respondieron siempre con profesionalismo y supieron sobrellevar el reto para cumplir el objetivo
La segunda categoría va creciendo con pasos agigantados. Está incluso superior a la Serie B. Los equipos siguen apareciendo con una buena infraestructura, con poder económico mucho mejor que los equipos de la Serie B.. Yo creo que cada día o cada torneo que va pasando va a ser más difícil lograr cosas en esta categoría.