Un monigote colgado en un puente del sur de Guayaquil, con un cartel que exigía la salida del presidente del Club Sport Emelec, Jorge Guzmán, apareció en la madrugada de este viernes 16 de enero. Aquello intensifica la tensión en torno al club durante una profunda crisis institucional y económica. El hecho se registró en las calles Portete y Quito, en el paso a desnivel de la avenida Quito, a una cuadra del estadio George Capwell.

La figura, de forma humana y amarrada junto a dos botellas, llevaba un mensaje visible con la frase "Lárgate Guzmán", interpretado como una amenaza directa o expresión de rechazo hacia Jorge Guzmán, presidente de Emelec. Este episodio ocurre en el contexto de una grave situación que afecta al equipo eléctrico. Días atrás, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) sancionó al Club Sport Emelec con la pérdida de tres puntos en la LigaPro Serie A 2026 por incumplimiento de obligaciones económicas.

Jorge Guzmán calificó de injusta la sanción de la FEF

La resolución se basó en que el club no presentó la documentación que respaldara el cumplimiento de pagos dentro del plazo establecido hasta el 9 de enero de 2026, pese a haber sido notificado con anticipación. La sanción incluye un apercibimiento por reincidencia: en caso de nuevo incumplimiento con acreedores, la FEF advirtió que podría aplicarse una resta adicional de seis puntos.

En caso de esa resta de puntos, ello agravaría significativamente la posición deportiva del equipo en el torneo que inicia en febrero. La directiva presidida por Jorge Guzmán rechazó la medida, calificándola de injusta y alejada de la realidad, e inició un proceso formal de impugnación. Guzmán ha afirmado que el club cumplió con las obligaciones mediante acuerdos de pago, transferencias y cheques de gerencia, y confirmó pagos recientes para evitar sanciones mayores.

Existe un clima de inestabilidad en el club

La crisis en Emelec se profundiza por denuncias del plantel profesional sobre retrasos salariales de hasta siete meses, lo que ha generado un quiebre entre la dirigencia y los jugadores. Aquello también contribuye al clima de inestabilidad en el club. La aparición del monigote refleja el descontento de sectores de la hinchada ante la situación administrativa y deportiva de Emelec, uno de los equipos más representativos del fútbol ecuatoriano.

Hasta el momento, no se han reportado acciones policiales específicas relacionadas con el hecho, aunque su colocación generó alarma inicial entre vecinos y transeúntes por su similitud con escenas de ahorcamiento. Emelec enfrenta uno de sus momentos más críticos en años recientes, con presiones internas, desafíos financieros y llamados públicos a cambios en la dirigencia. Jorge Guzmán tampoco se ha pronunciado.