Marruecos, a través de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) anunció que activará procedimientos legales ante la FIFA y la Confederación Africana de Fútbol (CAF). Lo hará para que se retire el título a Senegal de la final de la Copa de África (CAN). Dicho encuentro, Senegal lo ganó ante Marruecos en Rabat el último domingo y estuvo acompañada de incidentes que alteraron el desarrollo del encuentro.
El partido, correspondiente a la final de la CAN, culminó con victoria de Senegal por 1-0 en la prórroga, pero se interrumpió por más de diez minutos. Aquello ocurrió cuando el entrenador senegalés, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores abandonar el campo en desacuerdo con la decisión arbitral. Tras la reanudación, Brahim Díaz falló el penalti para Marruecos.
Marruecos perdió al final del partido
Durante la suspensión, decenas de aficionados senegaleses intentaron irrumpir en el césped del estadio, aunque los organizadores lograron detenerlos, evitando mayores alteraciones. En un comunicado publicado en su página web, la FRMF detalló que la retirada de Senegal fue "acompañada de incidentes" que afectaron el encuentro, enfatizando la necesidad de acciones legales para preservar la integridad del fútbol africano.
La federación de Marruecos no especificó detalles adicionales sobre las demandas, pero subrayó el compromiso con las normativas internacionales. Por su parte, la CAF emitió un comunicado el mismo día condenando el "comportamiento inaceptable" de algunos jugadores y oficiales durante la final, sin nombrar expresamente a la delegación senegalesa.
Senegal con participaciones destacadas
La confederación rechazó "firmemente" cualquier conducta inapropiada dirigida contra el equipo arbitral o los organizadores. También anunció que examina todas las imágenes del incidente para remitir el caso a instancias competentes y tomar "medidas adecuadas" contra los culpables. La Copa de África 2026 resalta su importancia como el principal torneo continental. Marruecos fue el anfitrión en esta edición.
Incidentes como este no son inéditos en competiciones de alto nivel, donde protestas arbitrales han llevado a sanciones previas por parte de la CAF y FIFA, incluyendo multas y suspensiones. Senegal enfrentó críticas similares en torneos pasados, mientras Marruecos busca consolidar su posición como potencia emergente tras participaciones destacadas en mundiales.