El estadio Reales Tamarindos fue testigo de una jornada histórica este domingo 30 de noviembre, gracias Liga de Portoviejo. La tensión se respiraba en cada rincón de la capital manabita, donde miles de hinchas se congregaron con la esperanza de ver a su equipo regresar al fútbol profesional de primera categoría. El rival, Aampetra de Sangolquí, llegó con la intención de aguar la fiesta tras el empate sin goles en la ida, pero la historia tenía reservado un final feliz para la "U" manabita.

El partido fue intenso, trabado y cargado de nerviosismo, propio de una definición por el ascenso. Sin embargo, la balanza se inclinó gracias a la intervención divina y al talento humano, según las propias palabras de los protagonistas.

"Volví para esto": La promesa cumplida de Jhojan Riascos para ascender con Liga de Portoviejo

El héroe de la jornada fue Jhojan Riascos, quien anotó el gol que selló el ascenso. Su celebración no fue solo un grito de gol, sino la liberación de una promesa personal. "Desde que volví no lo dije en entrevistas, pero me lo propuse yo y le dije a mis compañeros, volví para esto, para ascender a este equipo", confesó el delantero visiblemente emocionado tras el pitazo final.

Para Riascos, este logro tiene un tinte de redención personal. "La verdad, se ganó con lo más importante, para mí sí era una revancha... yo creo que estaba en deuda porque este equipo me ha dado todo", aseguró. El jugador atribuyó el éxito a una fuerza superior: "El gol estaba dedicado para Dios, fue una promesa para el ser Supremo y lo cumplió".

La muralla en el arco: Alex Mayorga

Si Riascos fue la espada, Alex Mayorga fue el escudo. El joven portero de Liga de Portoviejo se erigió como figura al ahogar dos gritos de gol de Aampetra, repitiendo su destacada actuación del partido de ida. Su madurez bajo los tres palos contrasta con su juventud, pero su emoción tras el ascenso fue la de un hincha más.

"El resultado de este domingo fue gracias al trabajo día a día y es el resultado del esfuerzo de todo el equipo", declaró Mayorga, manteniendo la calma que lo caracteriza. "Lo más importante era subir a la B, ya Dios sabrá qué es lo que pase en la final", añadió, consciente de que el objetivo principal ya estaba en el bolsillo. Para él, era "momento de devolverle la alegría a Portoviejo".

Mónica Zamora: Liderazgo, sacrificio y continuidad en Liga de Portoviejo

La presidenta del club, Mónica Zamora, no pudo ocultar su emoción. Su gestión al frente del equipo ha estado marcada por desafíos inmensos, críticas y sacrificios personales que hoy se ven recompensados. "Aquí hemos dejado la vida, hemos dejado el hogar, hemos dejado la familia, pero estos logros son los que compensan", expresó con la voz entrecortada.

Zamora fue enfática al señalar que este ascenso no es una venganza contra nadie, sino un acto de justicia para la afición. "Esto es algo que no es revancha, esto es devolverle al pueblo lo que se merece, una alegría, una felicidad... arbitraje, situaciones distintas, amenazas... eso ya queda atrás", sentenció, cerrando un capítulo oscuro para abrir uno nuevo. "Aquí lo que vamos a empezar es un libro en blanco, a escribir la nueva historia".

En medio de la celebración, la dirigente confirmó una noticia clave para el futuro inmediato del club: Raúl Duarte seguirá al mando del equipo en la Serie B. "Las estrategias del 'mago' Duarte funcionaron", afirmó, ratificando su confianza en el estratega paraguayo. Zamora advirtió a los rivales de la próxima temporada: "Liga va con todo y los buenos continúan".

El capitán de Liga de Portoviejo y el sueño hecho realidad

Pablo Cifuente, capitán y referente del equipo, resumió el sentimiento del plantel. "Lo soñamos a inicio de año, gracias a Dios conseguimos el objetivo... lo más importante es que Liga de Portoviejo está en el sitial donde merecía estar", dijo. Cifuente recordó el dolor del año pasado y cómo el fútbol les dio una nueva oportunidad. "Dios, la vida, el fútbol, siempre te dan revancha... lo que ayer era llanto hoy es alegría", reflexionó, destacando la resiliencia de un grupo que "no dejó de creer".

Una ciudad de fiesta

La alegría trascendió el estadio. El alcalde de Portoviejo, Javier Pincay, se sumó a los festejos y anunció una celebración oficial para la ciudad. "Habrá fiesta en el parque La Rotonda", confirmó la autoridad municipal. "Muy emocionado, el esfuerzo valió la pena y ahora vamos a seguir festejando", dijo Pincay, reflejando el sentir de una ciudad que respira fútbol.

En las calles, la fiesta ya había comenzado incluso antes del partido. Un comerciante en los exteriores del estadio se convirtió en el profeta de la jornada al atinar el marcador exacto y el desarrollo del juego, vaticinando que el equipo visitante se iría sin goles y que la "U" ganaría por la mínima. Su pronóstico se cumplió al pie de la letra, sumando una anécdota más a una tarde mágica para la hinchada de "La Capira".

Liga de Portoviejo está de vuelta. El "ídolo de Manabí" recupera su lugar en la Serie B, dejando atrás el sufrimiento de la Segunda Categoría y renovando la ilusión de miles de seguidores que nunca abandonaron a su equipo.