El cuadro manabita se impuso en casa en un partido cargado de nerviosismo y emoción. La victoria confirma el regreso de Liga de Portoviejo, conocida como 'La Capira' a la segunda categoría del fútbol ecuatoriano.
El compromiso empezó con un equipo local conteniendo la iniciativa visitante y apostando al contragolpe. Sucedía en medio de la preocupación de la afición que aplaudía cada que el equipo contenía el ataque rival. Hasta los 10 minutos la U no podía pasar los tres cuartos de cancha, salvo un remate de César Espínola a los 5' de juego. El n las gradas los hinchas reprochaban cada decisión de Robert Cabrera, árbitro central del compromiso. La más temerosa llegada del rival para la zaga universitaria salió de un tiro libre que pegó en la humanidad de Edison Caicedo. El estadio estaba calmado hasta que José Hernández recibió un pase filtrado de Osman Pico y quiso generar peligro, pero fue detenido y se pitó falta.
Jairon Bonnet cobró el tiro libre que causó una breve alegría en la hinchada que gritó aunque por nada. Liga encontró cómo hacer daño con genialidades de Pico, Jackson Landázury y Espínola. Cada jugada que no surtía efecto generaba gritos y desesperación por el gol en la afición. Pasaba el primer cuarto de hora y la U seguía insistiendo. La presión subía para Aampetra que sentía la asfixia.
El primer temor de Liga fue a los 22 cuando un tiro de esquina fue impactado de cabeza por Germán Cedeño y la afición sufría. Iban 25' cuando un centro de Pico sobrepasó al portero visitante y a Espínola, pero no a Hernández quien remató de primera generando malestar en la afición que pedía que pare el balón. Esa jugada desesperó más a la parcialidad Manabita que empezaba a meter presión por la primera del partido. La U apostaba por las bandas con Marcos Cangá y Osman Pico por la derecha y el cambio de lado a Landázury por la izquierda para asociarse con Hernández. Ese cambio de metodología estaba dando sus frutos porque Liga arribaba con mayor intensidad y presión en medio de la desesperación de las gradas y el propio Raúl Duarte.
La apuesta para el último cuarto de hora fue el futbol directo, saltando líneas, con la intención de cualquier jugada personal de los delanteros. Todo reprochaba la hinchada para ese momento pues quería únicamente el gol, tanto que llegó a los 39' por medio del delantero colombiano Jhojan Riascos quien se llevó una amarilla por festejar con la hinchada en las mallas.
El primer tiempo terminó con intentos fallidos del visitante.
Cuando empezó la segunda mitad la afición estalló nuevamente. Arengaban porque querían que el equipo mantenga la ventaja o que la amplíe. A los 6' Aampetra metió miedo en el área portovejense, pero la zaga estuvo atenta aunque hubo falta. Los aficionados sacaron un suspiro del alma tras ahogarse esa posibilidad.
En contragolpe Liga penetró en el área con una apilada de rivales por parte de Osman Pico. Un rebote de la zaga rival por poco manda el balón a propia puerta. Fue otro grito de emoción de la parcialidad verde y blanco. Contrario a los últimos minutos del primer tiempo, la U apostaba por jugadas hilvanadas línea por línea.
Le servía para asustar, pero el rival no se quedó atrás aunque la pareja de centrales universitarios estuvo atenta. La hinchada quería más. Silbido tras silbido y aplausos tras aplausos motivaban a seguir a los jugadores. A los 11' Pico, quien se había movido a la izquierda, sacó un remate que el guardameta controló en dos tiempos y apagaba el 2-0. A los 16' llegó con peligro Aampetra, pero el pie salvador de Pablo Cifuente impidió que cualquier rival rematara.
Pasados los 20 minutos la balanza se inclinaba para el visitante que tuvo en dos ocasiones la oportunidad para empatar por intermedio de Duman Herrera. Luego un tiro libre de Alejandro Valverde sobró el arco y quedó en pura ilusión. Liga retomaba la presión y en un contragolpe Efrén Proaño tuvo para ampliar ventaja pero no concretó el cabezazo. La respuesta rival fue inmediata.
A los 29 arribó Aampetra y un remate de Ariel Mosquera fue atajado por Alex Mayorga y le devolvía el alma al cuerpo a los hinchas de la U que se tapaban los ojos y viraban la cara para no ver el posible gol visitante. La cosa siguió sin renunciar. Liga quería su ascenso y lo guardaba. Metió a Manuel Mendoza, Joel Quintero y Misael Checa para refrescar y contener cualquier situación compleja. (MV).