La afición del Real Madrid no contuvo su descontento en el estadio Santiago Bernabéu tras la eliminación ante el Albacete. Desde la llegada del plantel, los seguidores hicieron sentir su molestia, señalando de forma directa a figuras como Jude Bellingham y Vinicius Junior, quienes se convirtieron en el centro de las críticas y de la sonora pitada que marcó la jornada.

La reacción airada de la hinchada no se hizo esperar, manifestándose en abucheos que crecieron con el paso de los minutos y alcanzaron su punto más alto tanto en la presentación de la alineación como durante el himno.

Un ambiente hostil desde el inicio

El clima de tensión se percibió desde el arribo del autobús merengue a las inmediaciones del estadio. Aún lejos del silbatazo inicial, los jugadores ya afrontaban silbidos de parte de sus propios hinchas. Thibaut Courtois, Fran González y Sergio Mestre recibieron la primera oleada de desaprobación incluso durante el calentamiento, evidenciando la impaciencia de la grada. El ambiente estaba caliente y la severidad de los abucheos ganó protagonismo conforme la hora del partido se acercaba.

En los prolegómenos, cada mención de Bellingham y Vinicius durante la presentación de la alineación fue recibida con un volumen alto de pitidos, midiendo hasta 83 decibelios, lo que remarcó el descontento enfocado en estas dos figuras clave del plantel blanco.

Pitidos, silbatos y voces de protesta

Los reclamos no se limitaron a voces: varios aficionados llevaron silbatos para amplificar la protesta colectiva, mientras el estadio alcanzó picos de 95% en la intensidad sonora de las desaprobaciones. Entre los cánticos, el famoso "Florentino Dimisión" retumbó con fuerza, sumándose a las expresiones de frustración generalizada no solo hacia los jugadores sino también hacia la dirigencia del club.

El descontento siguió latente durante el primer tiempo, y al término de la primera mitad, la pitada fue aún más intensa tras una actuación considerada pobre por parte del cuadro dirigido por Carlo Ancelotti. La afición no perdonó errores, especialmente luego de un primer tiempo que distó de las expectativas habituales para un club con la historia y aspiraciones del Real Madrid.

Bellingham y Vinicius, en el centro de la tormenta

Bellingham y Vinicius recibieron la mayor parte de las críticas, convirtiéndose en la diana de los abucheos en cada intervención del partido. Valverde también fue objeto de silbidos. El tono solo bajó al mencionarse a los suplentes y algunos canteranos, pero se reavivó en momentos clave como el inicio del partido y el descanso.

Excepciones y apoyo a los canteranos

En medio de la reprimenda generalizada, algunos como Asencio y Gonzalo lograron arrancar aplausos del Bernabéu. En especial, Gonzalo fue coreado por la grada tras un esfuerzo defensivo clave y una amarilla que mostró entrega. El respaldo a los jugadores formados en la cantera resalta el sentimiento de respaldo hacia quienes luchan por la camiseta en los momentos complicados.

La jornada en el Bernabéu dejó una clara señal de impaciencia y exigencia por parte de la afición hacia su equipo. La reacción unánime ante la derrota y los nombres propios señalados muestran la presión creciente dentro y fuera del campo, anticipando semanas intensas para el entorno del club y su plantilla.