La III Copa de Ajedrez Reales Tamarindos, organizada por el Club Rotario Portoviejo Reales Tamarindos dejó a cinco campeones en diferentes categoría.
El evento, que contó con la participación de 150 deportistas y se dio en el salón de actos de la Federación Deportiva de Manabí (FDM), en Portoviejo, Ecuador., utilizó el sistema suizo a 5 rondas para promover el desarrollo de habilidades cognitivas y la cohesión social a través del ajedrez.
En la ceremonia de premiación, los ganadores de cada categoría recibieron un premio económico de 100 dólares más un trofeo. Mientras que los segundos y terceros puestos obtuvieron medallas, según indicaron los organizadores. El torneo se enmarcó en esfuerzos locales por integrar el ajedrez como herramienta educativa en escuelas de Manabí.
Triunfos en la categoría abierta y sub-16
En la categoría abierta, Eddy Enrique Hernández, representante del Club José Raúl Capablanca, se coronó como ganador al superar a Adrián Saltos (independiente) y Keyra Caicedo, de la Unidad Educativa Glenn Doman, quienes ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente. Esta división atrajo a jugadores de experiencia variada, destacando la competitividad entre clubes locales.
La categoría sub-16 vio como vencedor a Diego Zambrano Olmedo, de la Federación Deportiva de Manabí, seguido por Arturo Delgado Quijije de la Unidad Educativa Lev Vygotsky y Adrián Alarcón Almeida del Club José Raúl Capablanca. En damas sub-16, Kelsy Vera Toro, también de la FDM, lideró el podio, con Ashley Toala Choez de LDC Jaramijó en segundo lugar y Lady Molina Alvarado del Club Portoviejo Chess City en tercero.
Éxitos en sub-10 y objetivos del torneo
En la categoría sub-10 varones, Luis Jara Saavedra de la Unidad Educativa Clara Barton obtuvo el primer lugar, precedido por José Cedeño Moreira de la UE Teresa de Calcuta y David Salazar Pincay del Club José Raúl Capablanca. En damas sub-10, el Club José Raúl Capablanca dominó con Alma Palma Franco, Emily Palma Vélez y Shaddai Guzmán Castro en los tres primeros puestos, evidenciando la fortaleza de este club en categorías formativas.
Marcia Soledispa, coordinadora del torneo, explicó que el objetivo general es "incrementar la creatividad, el desarrollo de habilidades cognitivas, el pensamiento lógico y crítico en niños, niñas, adolescentes y adultos a través de la práctica del ajedrez, fortaleciendo además la cohesión social y la cultura deportiva en la provincia de Manabí". Este enfoque alinea con iniciativas rotarias para promover el deporte como herramienta de desarrollo integral.
El torneo se completó en un solo día, facilitando la participación masiva y minimizando impactos en rutinas escolares. Soledispa destacó que el evento se realiza los primeros martes de cada año, adaptándose a calendarios educativos.
Evolución y proyección futura
La Copa Reales Tamarindos ha mostrado un crecimiento sostenido en ediciones previas: en 2023 participaron 64 deportistas, en 2024 se alcanzó la cifra de 150, y en 2025 se mantuvo en 150 participantes. Este incremento subraya el interés provincial por el ajedrez como disciplina accesible y beneficiosa.
Inicialmente concebido como plan piloto en 2023 con 12 unidades educativas de cinco cantones, el torneo llegó a salones de clases para capacitar profesores en la enseñanza del ajedrez. "Fue un éxito total y pudimos preparar al profesor para que enseñe el ajedrez en el salón de clases", indicó Soledispa, refiriéndose al proyecto presentado a la coordinación de educación.
Hacia la integración curricular
Los organizadores aspiran a escalar este modelo hacia instancias nacionales. "Son los primeros pasos para ir llegando y en su momento llegar a la cúspide que es el Ministerio de Educación, y que se analice la posibilidad de que el ajedrez forme parte de la malla curricular", agregó Soledispa. Como rotarios, ven en el "deporte ciencia" una herramienta para el desarrollo cognitivo y habilidades asociadas al ajedrez.
En contexto provincial, el ajedrez en Manabí se beneficia de la labor de la Federación Deportiva de Manabí y clubes como José Raúl Capablanca, que fomentan torneos regulares. Este evento contribuye a la agenda de deportes inclusivos en Ecuador, alineada con objetivos de la UNESCO sobre educación a través del juego. La III Copa cierra un ciclo exitoso, preparando el terreno para ediciones futuras que amplíen su alcance.