Bournemouth logró un triunfo memorable al vencer 3-2 a Liverpool en el Vitality Stadium en un partido electrizante que se resolvió en el tiempo añadido de la fecha 23 de la Premier League. El encuentro tuvo cambios constantes de dominio y un desenlace inesperado que desató la celebración local.
Liverpool asumió el control en los primeros minutos con mayor posesión y circulación limpia del balón. Sin embargo el equipo de Andoni Iraola apostó por transiciones rápidas que complicaron a la defensa visitante y generaron las primeras situaciones claras.
El marcador se abrió a los 26 minutos tras un error defensivo. Alex Scott capitalizó un despeje fallido de Virgil van Dijk y envió un centro preciso que Evanilson conectó de primera para vencer a Alisson Becker. El gol fortaleció a Bournemouth y cambió el ritmo del partido.
Bournemouth golpeó primero
Con mayor confianza los locales ampliaron la ventaja a los 33 minutos. James Hill filtró un pase profundo para Alejandro Jiménez que se desmarcó con inteligencia y definió de derecha al palo más lejano para el 2-0. Liverpool mostró dudas en el fondo y sufrió cada avance rival.
Antes del descanso el conjunto visitante logró reaccionar. Van Dijk se anticipó en un tiro de esquina y conectó un cabezazo potente que significó el descuento y devolvió a los 'Reds' a la pelea cuando el primer tiempo llegaba a su fin.
El 2-1 renovó el impulso de Liverpool que salió al complemento con otra actitud. Slot ajustó piezas para ganar profundidad mientras Bournemouth priorizó el orden defensivo y la concentración para sostener la ventaja mínima.
Liverpool reacciona con jerarquía
La igualdad llegó gracias a la calidad de Dominik Szoboszlai. El mediocampista aprovechó una pelota parada y sacó un derechazo preciso para el 2-2. Fue el tercer gol de tiro libre de la temporada para Liverpool y todos llevaron su firma.
Lejos de replegarse Bournemouth respondió con ambición. A los 80 minutos Ryan Christie probó desde fuera del área con un remate al ángulo que obligó a una atajada notable de Alisson Becker. Minutos después el propio Christie asistió a Evanilson que no pudo vencer al arquero brasileño en el mano a mano.
Liverpool también tuvo su ocasión clara en el tramo final. Florian Wirtz atacó el espacio dentro del área y remató cruzado pero Đorđe Petrović respondió con una intervención decisiva para mantener la paridad.
Gol agónico y cierre inolvidable
Cuando el empate parecía sellado llegó el desenlace. En el minuto 95 un saque de manos cayó al área como un tiro de esquina y la defensa visitante no logró despejar. Amine Adli apareció para empujar el balón y marcar el 3-2 definitivo.
El pitazo final confirmó una noche histórica para Bournemouth y un cierre cruel para Liverpool que se fue sin puntos tras un partido intenso decidido en la última acción.