Un operativo de las Tropas Guardafronteras de Cuba terminó con cuatro tripulantes muertos y siete heridos tras un enfrentamiento armado con una lancha rápida procedente de Estados Unidos, según informó el Ministerio del Interior del país caribeño. El hecho ocurrió en la mañana de este miércoles dentro de aguas territoriales cubanas.

El reporte oficial indicó que la embarcación civil no obedeció la orden de alto y abrió fuego contra la patrullera. Los agentes respondieron al ataque, lo que derivó en el intercambio de disparos. Entre los lesionados figura el comandante de la unidad cubana, quien resultó trasladado para recibir atención médica.

La lancha, identificada con matrícula de Florida y folio FL7726SH, fue detectada cerca del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia de Villa Clara de Cuba. Las autoridades confirmaron que los heridos de ambas embarcaciones fueron evacuados y atendidos.

Detalles del enfrentamiento marítimo en Cuba

Según el parte institucional, en la patrullera viajaban cinco efectivos encargados de la identificación de la lancha intrusa. Tras el intercambio armado murieron cuatro personas que se encontraban a bordo de la embarcación civil y resultaron heridas seis más.

El organismo no divulgó identidades ni motivaciones de los ocupantes de la lancha rápida. Tampoco precisó si entre los tripulantes había ciudadanos estadounidenses o residentes legales.

El incidente ocurre en un contexto de tensión diplomática creciente entre Washington y La Habana, en medio de presiones energéticas y llamados a negociación. Las autoridades de Cuba han denunciado repetidos ingresos irregulares por vía marítima en los últimos años.

Antecedentes de incidentes navales

Reportes oficiales registran episodios similares en 2022. En uno de ellos, una lancha proveniente de Estados Unidos disparó contra guardafronteras cerca de Villa Clara y dejó herido a un oficial de Cuba. En otro caso, en Bahía Honda, una embarcación colisionó con una patrullera del Minint y se hundió, con saldo fatal entre sus ocupantes.

Las autoridades cubanas informan con frecuencia sobre lanchas abandonadas o capturadas en la costa norte, especialmente en Ciego de Ávila, Villa Clara y La Habana. Según su versión, estas operaciones se vinculan con tráfico humano y violaciones territoriales.

Desde el ámbito político estadounidense, el congresista Carlos Giménez exigió una investigación inmediata. "Estoy solicitando una investigación inmediata sobre esta masacre", declaró, y pidió determinar si alguna víctima tenía ciudadanía o residencia legal en Estados Unidos.

El legislador afirmó que sigue de cerca la evolución del caso y solicitó información adicional al Departamento de Estado y a las Fuerzas Armadas estadounidenses. También calificó de preocupantes las acciones de las autoridades cubanas. El Ministerio del Interior de Cuba reiteró que los lesionados recibieron atención médica y no ofreció nuevos detalles sobre el operativo ni sobre la situación legal de los sobrevivientes.