El 17 de junio de 2026, aproximadamente a las 18:00 horas, dos menores de edad cometieron un asesinato con armas de fuego en los exteriores de la terminal de arribos internacionales del Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil. El ataque estuvo dirigido contra Carlos Alberto Suástegui Villanueva. Los sicarios adolescentes escondieron las pistolas dentro de dos muñecos de peluche para evadir los controles iniciales y esperar a su objetivo sin levantar sospechas en los exteriores del edificio.
El ocultamiento de las armas en muñecos de felpa
El uso de los peluches para el traslado de armamento quedó al descubierto tras difundirse las filmaciones del sistema de videovigilancia del aeropuerto. En las grabaciones de seguridad, que posteriormente circularon en redes sociales, se observa a los dos adolescentes caminar por la zona exterior de la terminal portando los peluches en sus manos de forma natural.
Ambos sospechosos esperaron de manera muy tranquila la salida de la víctima en los andenes exteriores del aeropuerto. Mientras sostenían los peluches, los menores vigilaron los accesos principales de la zona de embarque de pasajeros, listos para extraer las pistolas en el momento en que Carlos Suástegui saliera.
La ejecución del ataque en los arribos
De acuerdo con el registro visual de las cámaras, uno de los menores divisó a Carlos Suástegui, y se aproximó de forma directa y sigilosa hacia él. El segundo adolescente se mantuvo unos metros más atrás con el fin de vigilar los alrededores y actuar como respaldo en caso de que la víctima intentara escapar o el primer atacante fallara en los disparos.
El primer sicario adolescente disparó de frente y de manera reiterada en contra de la víctima, causándole el deceso inmediato en el lugar. Durante los disparos, una segunda persona que caminaba detrás de la víctima principal resultó herida y recibió asistencia médica de emergencia antes de ser trasladada a un hospital bajo custodia de la policía.

Intento de fuga y captura en el estacionamiento
Luego de realizar los primeros disparos, el primer sicario adolescente emprendió la huida a pie por los pasillos exteriores del aeropuerto. Su cómplice se acercó al cuerpo de la víctima y disparó su arma de fuego en varias ocasiones adicionales para asegurar el resultado del ataque, antes de también correr en la misma dirección para escapar.
A pesar de la velocidad de la acción de los atacantes, los miembros de la seguridad privada de la terminal y los agentes de la Policía Nacional presentes en el sector reaccionaron con celeridad. La persecución culminó en el área de estacionamiento del aeropuerto, donde los uniformados neutralizaron y aislaron en flagrancia a los dos menores implicados, logrando además el decomiso de las dos pistolas utilizadas.
Identidad y perfil de la víctima fatal
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó horas después la identidad del fallecido e indicó que Carlos Alberto Suástegui Villanueva era considerado por el Gobierno como un Objetivo Criminal Priorizado. Según los reportes del ministerio, el ciudadano era señalado como presunto cabecilla de la organización delictiva Los Águilas en el cantón El Triunfo, de la provincia del Guayas.
La base de datos de la Policía Nacional detalla que el Suástegui registraba cuatro antecedentes y tres detenciones previas. Entre los expedientes abiertos en años anteriores constan investigaciones por asociación ilícita en 2015, asesinato en 2019 y tenencia de armas no autorizadas en 2022, además de un proceso por conducción en estado de embriaguez en 2025.
Situación legal de los adolescentes aislados
Los implicados en el hecho violento fueron dos adolescentes nacidos en los años 2010 y 2011, cuyas edades oscilan entre los 15 y 16 años. Debido a su condición de minoridad, el caso y el procesamiento judicial se derivaron al sistema penal especializado para adolescentes infractores, conforme lo dictaminan las leyes del país.
Las autoridades y los equipos de investigación criminal mantienen las inspecciones de las evidencias físicas y de los videos recolectados en el sitio para determinar si existen otros ciudadanos involucrados en la planificación logística o en el apoyo externo para este crimen.
Restablecimiento de las operaciones aéreas
El atentado ocurrió un día después de la declaración de un nuevo estado de excepción en la provincia del Guayas. A raíz del ataque contra Suástegui, la administración aeroportuaria activó de inmediato los protocolos de resguardo y ordenó el cierre temporal de las puertas de acceso para proteger a los usuarios internos y facilitar la recolección de indicios por parte de los peritos.
Las restricciones de ingreso al edificio se mantuvieron durante un lapso de dos horas. Cerca de las 20h10 del miércoles, las autoridades reabrieron las puertas de la terminal e implementaron revisiones obligatorias con detectores de metales y verificación estricta de documentos de viaje para normalizar las operaciones aéreas de manera progresiva.